Buenos Aires rechaza las declaraciones del director general de la OMS
El Gobierno argentino acusó este jueves a la Organización Mundial de la Salud de intentar instrumentalizar políticamente el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, embarcación que zarpó desde Ushuaia el pasado 1 de abril. La reacción se produjo tras las declaraciones del director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien exhortó a Argentina y a Estados Unidos a reconsiderar su decisión de retirarse de la entidad sanitaria.
«Creo que reconsiderarán sus decisiones porque pueden ver lo importante que es la universalidad para la seguridad sanitaria», manifestó Tedros durante una conferencia de prensa. La respuesta argentina no se hizo esperar: mediante un comunicado oficial, el Ministerio de Salud sostuvo que el país «no necesita pertenecer a la OMS para trabajar con otros países» y enfatizó que dispone de la capacidad técnica y epidemiológica para afrontar cualquier contingencia sanitaria.
El Ejecutivo que encabeza Javier Milei señaló que actualmente se realiza un monitoreo preventivo en relación con los casos reportados a bordo del crucero, en coordinación con otras jurisdicciones y con intercambio fluido de información con distintos países. Sin embargo, aclaró que hasta el momento no se han identificado en territorio argentino contagios de hantavirus vinculados directamente con la embarcación.
El comunicado fue contundente al afirmar que la cooperación internacional «no exige subordinación política» y acusó a la OMS de anteponer posiciones políticas a la evidencia científica. Argentina formalizó su salida del organismo el pasado 17 de marzo de 2026, pocas semanas después de que Estados Unidos anunciara una medida similar. La administración Milei había comunicado en febrero de 2025 su intención de abandonar la entidad alegando «profundas diferencias» con la gestión de la pandemia de COVID-19.



