Informe de Coalición critica ganancias de ARS, pero omite que copagos ilegales de PSS las superan en un año
La Coalición por una Seguridad Social Digna cuestiona que las ARS privadas acumularan 24,000 millones de beneficios en 18 años, pero se silencia que en solo un año los copagos ilegales cobrados por las PSS superan ese monto, sin factura ni impuestos. El debate sobre el destino de los recursos del Régimen Contributivo y Subsidiado afecta a más de 10 millones de afiliados.
El informe de la Coalición por una Seguridad Social Digna señala que entre 2010 y 2024, el 90% de los recursos del Régimen Contributivo (RC) y el 52.3% del Régimen Subsidiado (RS) se transfirieron a prestadores privados de servicios de salud (PSS). La Coalición califica estas transferencias como pagos que debieron ir a prestadores públicos, un financiamiento sustraído contra la Ley 87-01, según afirman.
Sin embargo, el análisis crítico indica que estas informaciones ciertas ocultan grandes verdades. La Coalición usa el término 'transferencias' para confundir, porque no reconoce que son pagos reales de las ARS a las PSS privadas, resultado de las preferencias de más de 10 millones de afiliados por los servicios privados. Aceptar esto implicaría reconocer que los servicios públicos de salud son insuficientes, inoportunos y de baja calidad para la mayoría de la población.
La Ley 87-01 nunca asigna los recursos directamente a los hospitales (PSS) porque ello no garantiza un retorno adecuado en servicios de calidad. Los recursos son cotizados por los afiliados, quienes deciden libremente a cuáles ARS y PSS asignarlos según sus necesidades. La Coalición ignora este derecho y promueve la estatización total de la salud, según el texto.
Además, se desconoce que en solo un año los copagos ilegales cobrados por las PSS superan los 24,000 millones de beneficios de las ARS privadas en 18 años, sin entregar factura ni pagar impuestos. La atención privada no es óptima, pero es más oportuna, confiable y personalizada que la pública. Las deficiencias de la medicina pública han generado las preferencias mayoritarias por la privada.



