Internacionales

Así han cambiado los controles de seguridad en los aeropuertos de EE. UU. tras décadas de ataques

Lo que todo viajero dominicano debe saber antes de tomar un vuelo comercial desde Estados Unidos

Los ataques terroristas y los intentos de atentados de las últimas cuatro décadas transformaron la forma en que millones de personas viajan en avión desde Estados Unidos. La AP repasó cómo se implementaron las medidas tras el 11-S, Lockerbie y otros complots.

Los pasajeros que toman un vuelo comercial desde un aeropuerto estadounidense deben pasar por controles de seguridad supervisados por el Gobierno federal, presentar una tarjeta de embarque o autorización para acercarse a las puertas y cumplir con restricciones sobre los artículos que pueden llevar en el equipaje de mano. Así lo recordó The Associated Press (AP), que repasó cómo estas medidas fueron implementándose después de distintos ataques y complots.

No siempre fue así. Antes, los controles de seguridad estaban a cargo de contratistas privados seleccionados por las aerolíneas. Los pasajeros podían llevar grandes envases de champú o crema de afeitar y familiares y amigos podían acompañarlos hasta las puertas de embarque para despedirse.

"Los ataques contra la aviación tienen un impacto mucho mayor que los ataques contra cualquier otra cosa, porque la aviación acapara la atención del mundo como el elemento que conecta al mundo", dijo Mary Schiavo, piloto y abogada especializada en desastres aéreos. A medida que se acerca el 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, AP recuerda cómo ese ataque, el atentado contra el vuelo 103 de Pan Am en Lockerbie y otros intentos posteriores modificaron las medidas de seguridad en aeropuertos y aviones.

El 11 de septiembre de 2001 marcó el cambio más drástico en la seguridad de los viajes aéreos en Estados Unidos. Ese día, 19 secuestradores de Al Qaeda tomaron el control de cuatro aviones comerciales. Dos fueron estrellados contra las Torres Gemelas en Nueva York, otro contra el Pentágono y un cuarto cayó en un campo de Pensilvania. Antes de los atentados, las autoridades partían de la premisa de que los secuestradores intentarían negociar y que no utilizarían un avión como arma para provocar una destrucción masiva, explicó Schiavo, quien fue inspectora general del Departamento de Transporte de Estados Unidos entre 1990 y 1996. "En aquel momento, la atención generalmente no se centraba en los atacantes suicidas", dijo.

Tras los atentados, la Administración Federal de Aviación (FAA) restringió el acceso a las puertas de embarque a los pasajeros con boleto y prohibió los cuchillos y cúteres en el equipaje de mano, algunos de los objetos utilizados por los secuestradores para amenazar a pasajeros y tripulantes. El Congreso creó posteriormente la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) y transfirió al Gobierno federal la responsabilidad de inspeccionar los aeropuertos. La legislación también estableció puertas reforzadas para las cabinas de mando, aumentó la presencia de agentes federales de seguridad en los vuelos y exigió la inspección del 100 % del equipaje facturado para detectar explosivos. Según AP, el aumento de los controles y las largas filas llevó a la TSA a buscar mecanismos para agilizar el proceso para pasajeros previamente verificados. De ahí surgieron programas como TSA PreCheck. La agencia también comenzó a utilizar listas de vigilancia, investigaciones de antecedentes y otros datos para clasificar a los pasajeros según el nivel de riesgo. Sin embargo, defensores de las libertades civiles cuestionaron la

El Biran

El Birán es un medio digital informativo del sur del país, comprometido con ofrecer noticias veraces, análisis oportunos y una mirada objetiva sobre los acontecimientos más relevantes de la región y el país. Nuestro propósito es informar con responsabilidad, ética y cercanía a la comunidad.

Related Articles

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button