Residentes del Sur respaldan al religioso y piden no condenarlo sin pruebas
Decenas de personas, incluidos residentes de comunidades del Sur, se concentraron este jueves en el Palacio de Justicia de San Cristóbal para apoyar al pastor acusado de abusos en Haina, en un caso que mantiene en vilo a la región.
Con lágrimas y oraciones, padres y familiares de menores que han estado en la fundación 'Restaurando Vidas, un Muerto que Revive' llegaron hasta el tribunal para respaldar al religioso, quien enfrenta señalamientos por presuntos abusos contra menores. Entre los presentes, varias voces aseguraron que la labor del pastor ha sido clave para niños y jóvenes en condiciones de vulnerabilidad, algo que resuena en comunidades del Sur donde la falta de recursos empuja a muchas familias a buscar apoyo en iglesias y fundaciones.
Julia Santos, una de las manifestantes, defendió al pastor con visible emoción: 'Yo lloro por la impotencia, porque todo lo que dicen ahí es mentira'. Santos explicó que su hija adulta permanece en la fundación desde hace cuatro años y que la llevó allí porque debía trabajar y no podía supervisarla. Esta realidad también afecta a madres del Sur que, por dificultades económicas o familiares, recurren a centros como este para dejar a sus hijos, incluso a aquellos con condiciones especiales.
Uno de los exresidentes, Obispo Montero, quien estuvo más de tres años en la fundación, la calificó de 'buenísima' y relató que llegó en un momento de reflexión: 'Hoy, gracias a Dios, soy un hombre profesional, formado. Tengo mis negocios personales. He crecido'. Montero insistió en que el pastor 'solo ha cometido el mal de salvar a niños que han estado en la calle', una labor que también se reconoce en comunidades del Sur donde la delincuencia y la falta de oportunidades afectan a la juventud.
Los simpatizantes cuestionaron la presión mediática y lo que consideran una condena anticipada, mientras el caso sigue en los tribunales tras el rescate de varios menores por las autoridades, luego de que un niño de 12 años escapara y denunciara presuntos maltratos. Aunque los manifestantes también pusieron en duda la versión de la madre del menor, esa información no pudo ser confirmada de manera independiente. El desenlace de este proceso es seguido con atención en el Sur, donde muchos ven en el pastor un referente de apoyo comunitario.



