Sustracción de componentes detiene la movilidad estudiantil
La rutina educativa de cientos de familias en el municipio de Constanza se vio interrumpida luego de que individuos no identificados sustrajeran las baterías de tres unidades pertenecientes al sistema de transporte escolar. El hecho fue confirmado por Isabela Báez, quien funge como supervisora del servicio en el Distrito Educativo 06-02 de esa demarcación.
De acuerdo con la funcionaria, la acción delictiva provocó que más de quinientos estudiantes quedaran temporalmente sin el medio que les permite desplazarse cada día hasta sus respectivos planteles. La interrupción del servicio generó complicaciones logísticas tanto para las familias afectadas como para la administración escolar local.
Las autoridades del distrito trabajan para restablecer la normalidad a la mayor brevedad posible, aunque Báez no precisó si las unidades ya habían sido reparadas o si se habían adquirido los repuestos necesarios. La falta de información concreta sobre el avance de las gestiones mantiene en vilo a los padres, madres y tutores de los estudiantes damnificados.
En paralelo, los responsables locales de la investigación hicieron una exhortación pública a los residentes del municipio para que colaboren aportando cualquier dato que permita identificar a los responsables del hurto. La cooperación ciudadana resulta clave para esclarecer este tipo de hechos que afectan directamente el derecho a la educación.
El sistema de transporte escolar representa un recurso indispensable para comunidades como Constanza, donde las distancias geográficas y las condiciones del terreno hacen inviable la movilidad por cuenta propia para una proporción significativa del alumnado.



