
El legado del profesor Bosch ilumina la historia que conecta a toda la región
Un viaje en camión por la carretera de La Vega a Santo Domingo en 1923 revela cómo era la vida en el país, una realidad que también vivieron los pueblos del Sur, donde el comercio y las pulperías eran el sustento de las comunidades.
El profesor Juan Bosch, con su proverbial memoria, rememoró en una de sus obras cómo en 1923 viajaba desde La Vega a la capital en un camión Ford, cargado de frutos para vender en Santo Domingo. Este relato, aunque centrado en el Cibao, refleja las condiciones de una República Dominicana donde la falta de carreteras asfaltadas y los pequeños comercios rurales eran el pan diario, una realidad que también marcó a los pueblos del Sur, incluidas las comunidades de Barahona.
En su libro 'Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo', publicado en Caracas en 1960, Bosch describe la pulpería de La U, un típico negocio de madera de palma y techo de yaguas, similar a los que existían en las rutas del Sur, donde los conductores paraban para encargar productos que luego llevaban desde la capital. Esta actividad de trueque y encargo era vital para la economía local de entonces, una dinámica que también se vivió en las carreteras que conectaban a Barahona con el resto del país.
Bosch también recuerda a José Trujillo Valdez, padre del futuro dictador, quien cobraba un cheque de cien pesos cada mes como Inspector de Frutos, un cargo que también existía en la región Sur, donde la producción agrícola era supervisada por el Gobierno. Este detalle muestra cómo el aparato estatal se extendía por todo el territorio, incluyendo las zonas rurales de Barahona, donde los campesinos dependían de estos funcionarios.
La narración de Bosch no solo es un ejercicio de memoria, sino una lección de historia que invita a los dominicanos del Sur a reflexionar sobre sus propias raíces. Las pulperías, los viajes en camiones por caminos polvorientos y la presencia de empleados gubernamentales son parte del pasado común que forjó la identidad de la región, una herencia que hoy se valora en el marco del desarrollo turístico y económico de Barahona.



