Película plantea dilema moral sobre justicia y venganza en EE.UU. de los 60
La película 'By Any Means', dirigida por Elegance Bratton y protagonizada por Mark Wahlberg y Yahya Abdul-Mateen II, llega como un thriller que cuestiona los límites de la justicia cuando el sistema falla. Ambientada en 1966, recrea la alianza entre el FBI y un mafioso para resolver crímenes racistas en Mississippi.
En 1966, tras el asesinato del activista Vernon Dahmer a manos del Ku Klux Klan, la investigación se estanca por el miedo de la comunidad a hablar. El FBI recurre entonces a Gregory Scarpa, un mafioso de Brooklyn y colaborador de la agencia, para obtener información. La contradicción es mayúscula: una institución incapaz de proteger a ciudadanos negros utiliza a un criminal violento para hacer lo que la ley no logra.
Wayne Strider, interpretado por Yahya Abdul-Mateen II, es un agente negro del FBI que regresa a Mississippi desde Chicago con la convicción de transformar el sistema desde dentro, inspirado por Martin Luther King Jr. Su choque con Scarpa, a quien da vida Mark Wahlberg, estructura la película como una buddy movió donde se contraponen procedimientos y resultados.
El filme reconoce las implicaciones morales de esa paradoja, pero según la crítica, termina seducida por el personaje brutal. Mientras Wayne enfrenta silencio y burocracia, Scarpa obtiene respuestas con violencia. Ese desequilibrio plantea preguntas incómodas sobre el valor de respetar reglas que nunca se aplicaron por igual.
La cinta invita a reflexionar sobre cómo el contexto histórico exige precisión y sobre el peligro de que el espectáculo de la venganza sustituya a la justicia. Una historia que, aunque ambientada en el pasado, resuena en debates actuales sobre racismo y sistema judicial.



