Sindicalista cuestiona urgencia del Congreso y defiende derechos laborales en la región Sur
Santo Domingo – El presidente de la CNUS, Rafael Pepe Abreu, cuestionó hoy la reintroducción de la reforma al Código de Trabajo en el Congreso, un tema que impacta directamente a los trabajadores de Barahona y el Sur, donde la cesantía es un sustento clave para cientos de familias.
Rafael Pepe Abreu, presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), preguntó hoy por qué persiste la urgencia de reintroducir al Congreso Nacional el proyecto de reforma al Código de Trabajo, en momentos en que las centrales obreras han rechazado una discusión que consideran estéril y centrada en eliminar la cesantía laboral.
Para los trabajadores de Barahona y la región Sur, la cesantía representa una red de protección ante la inestabilidad del empleo en sectores como el turismo, la agricultura y el comercio local. Abreu advirtió que 'modernizar no puede significar debilitar derechos que forman parte esencial del equilibrio entre actores profundamente desiguales', un principio que resuena en las comunidades del Sur.
El dirigente sindical insistió en que el empresariado solo busca tocar el régimen de cesantía, y que no se trata de una resistencia irracional al cambio: 'La modernización verdadera amplía derechos, mejora instituciones y adapta la ley a nuevas realidades; no convierte en obsoleta la protección de quien queda sin sustento', afirmó.
Abreu recordó que la Cámara de Diputados aprobó en primera lectura, en mayo de 2026, una versión de la reforma que mantenía intacta la cesantía, pero cuestionó que se pretenda reabrir el debate sin superar las diferencias. 'Lo cuestionable es pretender que basta invocar la palabra modernización para justificar cualquier modificación', dijo, llamando al Congreso a reflexionar sobre el verdadero sentido de esta insistencia.
El llamado de Pepe Abreu pone en alerta a los trabajadores del Sur, que dependen de un Código de Trabajo que garantice sus derechos frente a empleadores con mayor poder económico. La región Sur, con su creciente actividad turística en Barahona y Pedernales, necesita un marco laboral que proteja a los más vulnerables, no que los exponga a la precariedad.


