
Claves del despliegue militar en Haití y su impacto en la seguridad regional
El Salvador envió este jueves a 100 miembros de sus fuerzas especiales a Haití para rescatar a cuatro soldados salvadoreños desaparecidos tras un ataque de pandillas. La operación, anunciada por el presidente Nayib Bukele, ocurre en un contexto de tensión en la vecina isla.
El despliegue fue confirmado por dos funcionarios a The Associated Press. Las fuerzas especiales llegaron un día después de que Bukele anunciara una operación militar para rescatar a los cuatro técnicos de aviación y amenazara con una respuesta más contundente si no son liberados con vida y sin daños. Un funcionario del gobierno salvadoreño indicó que otros 100 soldados serán enviados la noche del jueves.
Las autoridades salvadoreñas operan bajo el supuesto de que los cuatro desaparecidos siguen con vida. El gobierno de Haití informó la noche del miércoles que los cuatro fueron secuestrados tras el ataque del domingo en Croix-des-Bouquets, donde viajaban en un vehículo blindado atacado con explosivos por pandillas.
Se trata del primer ataque de estas dimensiones desde que una fuerza internacional de supresión de pandillas comenzó sus operaciones en reemplazo de una fuerza encabezada por Kenia. Las autoridades se enfrentan a hombres armados en la zona, en la primera vez que la fuerza de tarea de la Policía Nacional de Haití —que incluye a Vectus Global, fundada por Erik Prince— trabaja junto a la fuerza de supresión de pandillas.
La zona del ataque está bajo control de pandillas como Chèn Méchan, Kraze Baryè —liderada por Vitel’homme Innocent— y 400 Mawozo, encabezada por Lanmo Sanjou, ambos sancionados por la ONU y Estados Unidos. Nadie se ha atribuido públicamente la responsabilidad. Las autoridades han pedido a la población permanecer resguardada mientras continúan los combates.



