
CEUTA.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, descartó el lunes cualquier responsabilidad de las autoridades marroquíes en la llegada masiva de migrantes al enclave de Ceuta procedentes de Marruecos hace un mes, mientras que denunció la desinformación difundida y amplificada por una «internacional ultraderechista».
Las autoridades locales cifran, de su lado, en 10.000 los migrantes todavía en la pequeña ciudad autónoma.
«Seguimos investigándolo», aseguró el líder socialista sobre los orígenes de la crisis.
«Lo que sabemos hasta ahora es que se tergiversó una sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio, que fue expandida por las redes sociales a través de bulos, de desinformación, también de organizaciones criminales que tratan con seres humanos», explicó.
Estas informaciones engañosas aseguraban que los migrantes que entraran a nado en Ceuta no podrían ser expulsados a Marruecos, lo cual es falso, subrayó Sánchez.
«Lo que sabemos también es que hay una desigualdad estructural que hace que la ciudad autónoma de Ceuta y la ciudad autónoma de Melilla cuenten con las fronteras probablemente más complejas del mundo, porque el salto de oportunidades, el salto de renta per cápita, entre un lado y otro es sustantivo», agregó el jefe de gobierno español.
«Después del 30 y el 31 de julio hubo una expansión de esos bulos y esa desinformación por parte de redes sociales asociadas tanto a Rusia como también a Israel y a una internacional ultraderechista que utiliza siempre la migración no solamente para atacar a España, sino también a Europa y dividirla», indicó Sánchez.
El líder socialista destacó igualmente la importancia de la colaboración con las autoridades marroquíes para resolver la situación.
«Tenemos que ser conscientes de que esta crisis solamente se va a poder resolver con la cooperación, y no con la falta de confianza en Marruecos», continuó Sánchez, quien prometió una ayuda suplementaria de 168 millones de euros para que Ceuta haga frente a la crisis y sus consecuencias económicas.



