
Comicios definen coalición y primer ministro en un escenario sin mayoría clara
Israel celebra esta semana elecciones para determinar la coalición que designará al próximo primer ministro, en el primer balotaje desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Las encuestas no muestran un camino claro para el actual incumbente, Benjamín Netanyahu, ni para su opositor, Gadi Eisenkot.
El analista Orlando Gómez explica que estos comicios son decisivos para el futuro de Israel frente a retos que esa nación no ha enfrentado en décadas y que pudieran dejar marcas profundas sobre sus relaciones con el mundo para las próximas décadas.
Benjamín Netanyahu ha sido primer ministro de Israel durante 20 de los últimos 30 años, superando en longevidad a David Ben-Gurion, el primer primer ministro y uno de los fundadores de esa nación. Sus gobiernos han transcurrido con varios niveles de controversias, incluyendo escándalos de corrupción que han caracterizado los últimos años de su accidentado liderazgo.
Gómez señala que este último período, en el que Netanyahu se vio forzado a formar coalición con el conservadurismo extremo en Israel, es el que posiblemente derive en el mayor impacto para el futuro de Israel. Si bien los ataques del 7 de octubre fueron el mayor fracaso de la inteligencia israelí desde la guerra de Yom Kippur, la respuesta a esos ataques ha sido el mayor error de cálculo político de Israel desde los años inmediatamente posteriores a su formación.
El análisis concluye que el liderazgo de Netanyahu no solo fracasó en detectar y prevenir lo ocurrido el 7 de octubre, sino que su incapacidad de definir un objetivo político claro y conforme al Derecho Internacional a la operación militar justificada en respuesta a esos ataques ha lastimado la legitimidad de las acciones de Israel en el curso del tiempo. Estas elecciones son decisivas para el futuro de Israel frente a retos que esa nación no ha enfrentado en décadas.



