La Habana responde con dureza a las declaraciones de Marco Rubio
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, arremetió contra el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, luego de que este atribuyera los constantes apagones en la isla al deterioro de una infraestructura energética diseñada en la década de 1950. A través de redes sociales, el jefe de la diplomacia cubana acusó al gobierno de Washington de difundir mentiras y sembrar confusión en suelo europeo sobre las verdaderas causas del desabastecimiento eléctrico.
Rodríguez subrayó que las afirmaciones contradicen flagrantemente las propias normas ejecutivas y sanciones impuestas por la administración estadounidense. Destacó que la Orden Ejecutiva del 29 de enero y las regulaciones posteriores del Departamento del Tesoro constituyen evidencia irrefutable de un bloqueo sistemático al suministro de combustibles hacia territorio cubano.
El parque termoeléctrico y el uso de combustible dañino
Rubio, desde las afueras de París tras la reunión del G7, había señalado que las plantas cubanas no recibieron mantenimiento y operan con equipos de los años cincuenta y sesenta. La central más antigua, Mariel, acumula 62 años de explotación, mientras que la más reciente, Felton, funciona desde hace 24. Las otras cinco promedian medio siglo de operaciones continuas sin los cuidados técnicos requeridos.
Expertos internacionales ubican entre 30 y 35 años la vida útil de estas infraestructuras, plazo que se reduce drásticamente al incumplir los protocolos del fabricante y emplear petróleo pesado con elevado contenido de azufre, combustible corrosivo que acelera el deterioro de los equipos. Rubio sugirió además que podría ser el momento propicio para una transición política en la isla que viabilice su desarrollo económico.



