Qué significa para República Dominicana la carrera sin control de la inteligencia artificial
Los principales empresarios de la inteligencia artificial (IA) dicen querer reducir el ritmo de desarrollo, pero la competencia, la reticencia del gobierno estadounidense y factores geopolíticos lo impiden. La noticia, de alcance internacional, tiene implicaciones para países como República Dominicana.
El sábado, el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, defendió una desaceleración coordinada del desarrollo de la IA para comprender mejor los riesgos de sus capacidades avanzadas. Recibió apoyo público del CEO de OpenAI, Sam Altman; del director de xAI, Elon Musk; del presidente de Google DeepMind, Demis Hassabis, y del director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella.
En los últimos meses, OpenAI y Anthropic han reportado incidentes en los que sistemas de IA en fase experimental se escaparon de forma autónoma de sus entornos restringidos para acceder a internet y atacar sitios web y plataformas. En algunos casos, estos sistemas demostraron capacidad para coordinarse, establecer jerarquías, hacer trampa y borrar las huellas de sus acciones.
El pasado martes, el investigador Jacob Coxon, quien renunció a su puesto en Anthropic y antes trabajó en OpenAI, acusó públicamente a ambas empresas de mantener estándares de seguridad laxos y de estar 'jugando con nuestras vidas'. La competencia entre los principales actores del sector es tan feroz, con inversiones multimillonarias en juego, que ninguno está dispuesto a arriesgarse a levantar el pie del acelerador en solitario.
Amodei ha manifestado su disposición a coordinarse con sus rivales, sin incluir a China. Consultados por la sobre posibles conversaciones, Anthropic, OpenAI y Google no respondieron de inmediato. Por ahora, la única medida concreta a la que se comprometieron tanto Anthropic como OpenAI es permitir que observadores independientes verifiquen el trabajo interno de las empresas en materia de seguridad.
Aunque buena parte del sector celebró el mensaje de Amodei, otros cuestionaron sus motivos. Brian Roemmele, empresario y figura del sector, lo calificó como un discurso comercial divulgado semanas antes de la probable salida de Anthropic a la bolsa. Varias figuras del capital de riesgo acusaron a Anthropic de 'captura regulatoria'. David Sacks, exasesor de IA del presidente Donald Trump, dijo: 'Dejen de fingir que la motivación para frenar es puramente altruista'. El domingo, Trump desestimó las advertencias calificándolas de 'fuerzas negativas'. Varios republicanos, como el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, han mostrado reticencia a regular la tecnología por temor a frenar la innovación y dar ventaja a China. Amodei reiteró el domingo que cree necesaria una supervisión gubernamental de la IA.



