
La carga de intereses supera los promedios del FMI para economías avanzadas y emergentes
El pago de intereses de la deuda pública absorbería cerca del 23 % de los ingresos del Gobierno en 2026 y 2027, según los presupuestos, muy por encima de los promedios proyectados por el FMI para economías avanzadas (menos del 10 %) y mercados emergentes (alrededor del 11 %) entre 2026 y 2031.
El pago de intereses de la deuda pública absorbe una parte importante de los recursos que el Gobierno obtiene de los contribuyentes. Según los presupuestos de 2026 y 2027, República Dominicana destinaría, en promedio, cerca del 23 % de sus ingresos públicos a cubrir estos compromisos. Esto significa que, de cada 100 pesos que ingresan al Gobierno, aproximadamente 23 pesos se utilizarían únicamente para pagar intereses, sin reducir el capital adeudado.
Esta proporción supera ampliamente los promedios proyectados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para las economías avanzadas y los mercados emergentes durante 2026-2031, que se sitúan por debajo del 10 % y alrededor del 11 %, respectivamente. Aunque corresponden a períodos distintos, estas cifras permiten dimensionar la carga de intereses de República Dominicana frente a otros grupos de economías.
El FMI advierte que el aumento de los rendimientos de los bonos soberanos, es decir, las tasas exigidas por los inversionistas para prestar a los gobiernos, puede encarecer el financiamiento público. Cuando persisten los déficits fiscales y se recurre a nuevos préstamos para cubrir obligaciones anteriores, existe el riesgo de alimentar una espiral de endeudamiento e intereses cada vez mayores.
Destinar una parte elevada de los ingresos al pago de intereses reduce los recursos disponibles para otras necesidades públicas y limita la capacidad de respuesta ante imprevistos. Por ello, es importante contener el crecimiento del gasto público, corregir los déficits fiscales y avanzar hacia una reducción sostenida del endeudamiento. Una mayor disciplina fiscal contribuiría a reducir la carga que representa la deuda pública sobre los contribuyentes y favorecer un entorno más propicio para la inversión y el crecimiento económico.



