

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Álex Bueno no fue solo un cantante.
Se apagó una de las voces más completas de la República Dominicana: Alex Bueno
Fue la banda sonora de miles de historias de amor, desamor y nostalgia.
Una voz capaz de interpretar un merengue, una bachata o un bolero con la misma pasión y sentimiento.
Nacido en San José de las Matas, conquistó al país y al mundo con canciones como Jardín Prohibido, Querida, Busca un confidente, Amor Divino y Ese hombre soy yo, dejando un repertorio que hoy forma parte de la cultura dominicana.
Pero su vida no fue un camino fácil.
Conoció la gloria, enfrentó sus demonios, luchó contra las adicciones y atravesó momentos que pudieron acabar con su carrera.
Sin embargo, una y otra vez encontró la fuerza para levantarse y regresar a los escenarios, demostrando que su talento era más fuerte que cualquier caída.
Recibe en tu correo las noticias más importantes del día En los últimos años, libró quizás la batalla más difícil de todas: el cáncer.
Una lucha que enfrentó con la misma fortaleza que caracterizó toda su vida.
Hoy, la música dominicana está de luto.
Se marcha un artista excepcional, pero queda un legado imposible de borrar.
Porque mientras alguien dedique una canción, recuerde un amor o cante a todo pulmón uno de sus éxitos, Álex Bueno seguirá vivo.
El pueblo se encuentro consternado y agradece por su voz, su música y por enseñar que siempre es posible volver a empezar..



