Selecciones de alto riesgo dejan lecciones para las gerencias y aficionados
El sorteo de novatos de la Lidom de 2017, realizado en Ágora Mall, produjo jugadores clave para títulos recientes. La estrategia de apostar a prospectos de proyección sigue vigente para los equipos.
En septiembre de 2017, Carlos José Lugo, asistente del gerente Manny Acta, anunció en el sorteo de novatos de la Lidom en Ágora Mall de la Lincoln los nombres de Ramón Hernández, Luis Barrera y Adonis Medina. Estos jugadores han sido importantes en coronas del Licey (2023 y 2024) y Medina en una (2023). Además, el turno de primera ronda se estrenó con Juan Soto, quien ya mostraba su potencial.
Nueve temporadas después, ese draft resultó de ganar-ganar para los azules y otros equipos que aplicaron lógica similar. Las Estrellas eligieron a Fernando Tatis Jr., pieza clave en el título verde de 2019. Los Gigantes apostaron por José Sirí (campeón en 2022), sexto en esa primera ronda. También fueron tomados Jesús Sánchez (Toros), Vladimir Guerrero Jr. (Escogido), Leody Taveras (Águilas) y Soto.
Del grupo, el único que no ha jugado en Lidom es Soto, pero los Tigres han rentabilizado su espacio en la reserva. El Escogido apostó en 2023 por Junior Caminero, clave en el cetro rojo de 2025. Tatis Jr. y Caminero pueden no volver, pero los equipos no dudan en usar sus turnos en prospectos top 100 antes de los 20 años.
Agotar los turnos es un rompecabezas para las gerencias, que calculan cada pick durante meses. El talento es de proyección hacia Grandes Ligas, aunque en Lidom se piden resultados inmediatos. Que Hayden Álvarez, Ronny Cruz, Elián Peña, Dauri Fernández, Yairo Padilla o Luis Reyson de la Cruz jueguen alguna vez es solo una posibilidad. En 2009, las Estrellas eligieron a Junior Lake tras asegurar a Pedro Álvarez; Pedrito nunca jugó y Lake tiene expediente de inmortal. En el draft se va por el mejor talento y se cruza los dedos.



