Rubio insta a socios internacionales a dejar operaciones comerciales con el régimen nicaragüense
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, instó este miércoles a los países a poner fin al comercio con Nicaragua tras la reforma constitucional que busca afianzar en el poder a Daniel Ortega y Rosario Murillo y privar de elecciones libres al país. La medida tiene implicaciones para el comercio internacional, incluyendo posibles efectos en los precios de productos importados en República Dominicana.
Rubio afirmó que la Asamblea Nacional controlada por la dupla Ortega-Murillo 'socavó la ficción democrática de Nicaragua' para 'consolidar su dinastía ilegítima y privar indefinidamente a los nicaragüenses de elecciones libres y justas'. 'Estados Unidos insta a sus socios internacionales a poner fin de inmediato a las operaciones comerciales habituales con esta brutal dictadura', escribió el jefe de la diplomacia estadounidense.
El funcionario agregó que 'las dictaduras que niegan los derechos inalienables de sus ciudadanos no deberían gozar de los mismos beneficios económicos o políticos que los Gobiernos comprometidos con la defensa de la paz y la seguridad en el hemisferio'. Rubio, el primer latino en asumir el cargo, insistió en que 'la guerra de Murillo y Ortega contra la democracia amenaza la estabilidad y la prosperidad' regionales.
La declaración de Rubio llega un día después de que el Parlamento de Nicaragua aprobara en primera legislatura, de dos necesarias, una reforma constitucional que excluye de participar a cargos de elección popular a los 'traidores a la patria' y amplía a siete años el mandato presidencial. La enmienda está impulsada por Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años que gobierna el país desde 2007. En 2017 dirige el país junto a su esposa Rosario Murillo como copresidenta gracias a una reforma constitucional de 2025.
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero las enmiendas constitucionales ampliaron el periodo presidencial, por lo que estarían previstas para noviembre de 2027. Estados Unidos acusa al Gobierno de Managua de reprimir y perseguir a los opositores y de debilitar las estructuras democráticas, por lo que ha impuesto sanciones a funcionarios e instituciones oficiales. Hace dos semanas, el Consejo Permanente de la OEA aprobó una reunión de cancilleres para abordar la situación en Nicaragua.



