Washington castiga a Tomoko Akane y a un abogado senegalés de la Fiscalía del tribunal
Estados Unidos sancionó este martes a Tomoko Akane, presidenta de la Corte Penal Internacional, y al abogado senegalés Abdoulaye Seye, de la Fiscalía del tribunal, en un nuevo capítulo de la campaña del Gobierno de Donald Trump contra la CPI. La medida, que entra en vigor este martes, restringe transacciones con entidades vinculadas a los sancionados y permite operaciones limitadas hasta el 17 de septiembre.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro informó que las sanciones también alcanzan a cualquier entidad en la que Akane, Seye o ambos posean, directa o indirectamente, al menos el 50 % de participación. Las medidas buscan presionar al tribunal, al que Washington acusa de excederse en sus funciones.
El secretario de Estado, Marco Rubio, defendió la decisión y calificó a la CPI como un tribunal supranacional «corrupto y profundamente politizado». Rubio afirmó que la corte ha abusado de su autoridad y que Estados Unidos no tolerará lo que considera un ataque contra la soberanía de los Estados.
La sanción se produce después de que Rubio adelantara en julio que la Administración Trump intensificaría su campaña contra la CPI. Trump ha mantenido una posición confrontativa con el tribunal desde su regreso a la Casa Blanca y en febrero firmó una orden ejecutiva que calificó determinadas actuaciones de la CPI como una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.
La orden apunta especialmente a las investigaciones de la CPI sobre militares estadounidenses en Afganistán y a las órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa Yoav Gallant, por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza. Hasta ahora, Washington ha sancionado a fiscales, jueces, a la relatora especial de la ONU sobre derechos humanos en Palestina, Francesca Albanese, y a tres organizaciones palestinas de derechos humanos. Estados Unidos no reconoce la jurisdicción de la CPI porque nunca firmó el Estatuto de Roma, y sostiene una posición similar respecto a Israel.



