Coach Rubén Pie Bonnet explica los pasos clave para un regreso seguro al ejercicio
El coach deportivo Rubén Pie Bonnet advierte que retomar el entrenamiento después de una lesión sin una evaluación previa puede provocar recaídas. La clave está en revisar dolor, movilidad, fuerza, control y coordinación antes de volver a la actividad física.
Después de una lesión, las ganas de recobrar el tiempo perdido pueden convertirse en el principal enemigo de la recuperación. Volver demasiado rápido, aumentar las cargas o ignorar las señales del cuerpo puede abrir la puerta a una nueva recaída, según explicó el coach deportivo Rubén Pie Bonnet.
El especialista señaló que lo primero que se debe tomar en cuenta es el dolor, porque puede que en el momento, por el reposo, haya ausencia de dolor o poco, pero durante el ejercicio pueda aparecer o empeorar. También considera importante evaluar el rango de movimiento y la movilidad, ya que la persona puede haber permanecido inactiva o con una articulación inmovilizada, lo que provoca pérdida de movilidad. A esto se suman la fuerza, el control y la coordinación, evaluables a través de los cinco pilares del movimiento humano: locomoción, rotación, empuje, tracción y cambio de nivel.
Una vez evaluadas estas condiciones, el regreso al entrenamiento debe realizarse de manera progresiva, respetando la capacidad de adaptación del organismo. “La progresión debe ser gradual, en cuanto a volumen de trabajo, intensidad y carga. Debemos respetar esa etapa de adaptación”, afirmó Pie Bonnet. El objetivo es devolver movilidad, fuerza, seguridad e independencia.
Dentro de la recuperación, el ejercicio terapéutico desempeña un papel fundamental, ya que contribuye a recuperar las capacidades afectadas por la lesión. “Mejora la fuerza en el músculo o área debilitada, reduce el riesgo de nuevas lesiones, restaura la estabilidad y equilibrio, recuperas movilidad y te prepara de nuevo para tus actividades diarias”, sostuvo el especialista. Además, una lesión puede afectar emocionalmente y generar temor al volver a realizar ciertos movimientos. Para recuperar la confianza, recomienda que el regreso sea progresivo y que la persona reconozca sus avances.



