El expelotero agradece a Abinader y resalta el propósito social del complejo educativo y deportivo
El expelotero dominicano Pedro Martínez entregó este jueves un complejo deportivo y educativo en Manoguayabo, municipio Santo Domingo Oeste, y agradeció al presidente Luis Abinader por respaldar la obra. Martínez pidió que la atención se centre en el propósito comunitario y no en que una instalación lleve su nombre.
Durante el acto, Martínez dijo entre aplausos: «Yo no soy político, nunca he votado, pero yo sé a quién le toqué la puerta y quién me abrió», en referencia al mandatario. El miembro del Salón de la Fama de Cooperstown atribuyó a Dios la posibilidad de concretar el proyecto y agradeció a familiares, amigos y personas que contribuyeron.
El complejo está integrado por la Escuela Básica Paulino Jaime Abreu, que honra la memoria del padre de Pedro Martínez y de sus hermanos. Carolina Martínez, esposa del expelotero, destacó que Paulino Jaime fue un lanzador regional y una figura inspiradora cuyos valores de esfuerzo, disciplina y perseverancia marcaron a su familia. La escuela cuenta con 27 aulas, plaza cívica, áreas de circulación interna, comedor para unos 360 estudiantes y espacios para juego y recreación.
El segundo componente es el Politécnico Deportivo José «Cheché» Abreu Vargas, dedicado a una figura de la comunidad vinculada a la música y la cultura dominicana. Este centro tiene 24 aulas, comedor, biblioteca, laboratorios de informática, áreas administrativas para docentes y plaza cívica. Allí se impartirá formación técnico-profesional, además de los niveles educativos contemplados.
El tercer componente son las instalaciones deportivas, que incluyen un techado para dos canchas de baloncesto y voleibol, un estadio de béisbol y dos canchas adicionales. Martínez exhortó a los peloteros Juan Soto y Carlos Gómez a continuar impulsando iniciativas en beneficio de otras comunidades, y pidió que nunca falte una oración diaria en la escuela y en todo el proyecto. «Le entrego a mi pueblo lo que tú pusiste en mi corazón, en mi mente y en mi espíritu», concluyó.