Investigación de Oxford y Jama Neurology analiza más de 500,000 adultos en China
Un estudio liderado por la Universidad de Oxford y publicado en Jama Neurology encontró que el monóxido de carbono exhalado se asocia con un menor riesgo de párkinson, tanto en fumadores como en quienes nunca han fumado. El hallazgo podría tener implicaciones para la prevención de esta enfermedad neurodegenerativa.
La investigación, de tipo observacional, realizó un seguimiento de unos doce años a más de 500,000 adultos de entre 30 y 79 años en diversas zonas geográficas de China. Durante ese periodo se registraron 1.131 personas con párkinson y 2.949 con otras enfermedades neurodegenerativas.
Los resultados indican que el monóxido de carbono (CO) podría desempeñar un papel protector en la etiología del párkinson y ayudar a explicar la asociación inversa entre el tabaquismo y esta enfermedad. Los autores escriben que sus hallazgos contribuyen a refutar los supuestos efectos protectores frente al párkinson asociados específicamente al consumo de tabaco, lo que refuerza la necesidad de controlar el tabaquismo.
En el estudio se asoció el tabaquismo habitual con un menor riesgo de párkinson, pero también se observó esa relación entre los que nunca habían fumado y tenían los niveles más elevados de CO exhalado. Entre las personas que nunca habían fumado, en especial las mujeres, los niveles más elevados de CO exhalado se asociaron con un menor riesgo de párkinson.
En el caso de los fumadores, el tabaquismo habitual se asoció de forma significativa con un mayor riesgo de cáncer de pulmón, cardiopatía isquémica, ichus y mortalidad por todas las causas, pero también con un menor riesgo de párkinson. El estudio recuerda que hay ensayos clínicos que indican que el CO en dosis bajas puede administrarse de forma segura dentro de unos rangos de exposición definidos, y se están haciendo investigaciones para evaluar la seguridad, tolerabilidad y farmacocinética de un medicamento líquido oral de CO en dosis bajas en pacientes con párkinson.



