Hasta 131 permisos de 16 entidades para levantar un proyecto
La tramitología burocrática constituye uno de los principales obstáculos que mantiene paralizadas importantes iniciativas de construcción en República Dominicana, donde un desarrollador inmobiliario puede requerir hasta 131 autorizaciones emanadas de 16 dependencias del Estado para poner en marcha una obra.
Los dilatados plazos en la emisión de estas licencias representan la barrera más significativa para los empresarios que deciden emprender proyectos, independientemente de su envergadura o la zona geográfica donde pretendan ejecutarlos, según denunciaron actores del gremio constructor.
Si bien la permisología persigue —en todos los países— garantizar el cumplimiento de normas urbanísticas, salvaguardas ambientales y estándares de servicios básicos, en el contexto dominicano su aplicación excesiva se ha convertido en un freno al desarrollo.
Impacto en el empleo y la economía
Los constructores advierten que esta situación no solo retrasa la concreción de viviendas y edificaciones comerciales, sino que también frena la generación de miles de puestos de trabajo y la recaudación de recursos fiscales que estos proyectos aportarían a las arcas públicas.
El sector reclama una reforma integral que simplifique y agilice los procesos de aprobación sin renunciar a los necesarios controles técnicos y legales, un equilibrio que consideran indispensable para dinamizar la actividad de la construcción.


