Gobierno ha transferido RD$88,316.8 millones a las EDE y solo queda RD$6,887.3 millones para el resto del año
Las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) han consumido el 92.8% de los recursos presupuestados para el subsidio eléctrico en 2026, con transferencias que ascienden a RD$88,316.8 millones hasta el 25 de agosto. La cifra supera en RD$14,564.7 millones lo entregado en igual período de 2025 y deja apenas RD$6,887.3 millones disponibles para los últimos meses del año.
El monto originalmente presupuestado para el subsidio eléctrico era de RD$92,475.8 millones, pero las autoridades lo elevaron a RD$95,204.1 millones, un incremento de casi RD$3,000 millones. Hasta el 25 de agosto, las transferencias del Gobierno Central a las EDE totalizaron RD$88,316.8 millones, lo que representa un alza de RD$14,564.7 millones (19.7%) en comparación con similar período de 2025, según registros de la Dirección General de Presupuesto (Digepres).
El promedio mensual del subsidio entre enero y septiembre fue de RD$9,813 millones. De mantenerse esa tendencia, las transferencias para el último trimestre de 2026 superarían los RD$29,000 millones, lo que llevaría la partida a poco más de RD$117,000 millones al cierre del año. Marzo fue el mes de mayor desembolso, con RD$11,353.5 millones, seguido de mayo con RD$10,930.3 millones; enero registró el menor monto, con RD$7,203.1 millones.
En términos comparativos, lo destinado al subsidio eléctrico equivale al 77.2% de lo gastado en servicios de salud (RD$114,351.1 millones) o al 38% de lo invertido en educación (RD$232,072.7 millones), de acuerdo con la Digepres. Además, las distribuidoras registraron un nivel de pérdidas del 39.2% al cierre de julio de 2026, un punto porcentual más que el 38.2% de igual mes de 2025. Edenorte tiene el mejor indicador, con 26%; Edesur y Edeeste reportan 31.9% y 56.5%, respectivamente, según el informe del Ministerio de Energía y Minas.
Con solo RD$6,887.3 millones pendientes de ejecutar para lo que resta del año, el margen es estrecho. La tendencia alcista del subsidio y las elevadas pérdidas de las distribuidoras plantean un desafío para las finanzas públicas y para la sostenibilidad del servicio eléctrico, un tema de interés directo para los usuarios dominicanos.



