El lanzador derecho Gavin Williams se recuperó de un arranque tambaleante para lanzar siete entradas de altísimo nivel, guiando a los Guardianes de Cleveland hacia un triunfo de 3-2 sobre los Nacionales de Washington. La victoria permitió al conjunto local rescatar el tercer y último juego de la serie en el Progressive Field, luego de haber caído en los dos primeros encuentros.
Dominio desde el montículo
Williams, quien mejoró su récord a 8-3, permitió una sola carrera y apenas tres imparables, todos ellos concentrados en los tres primeros episodios. El serpentinero requirió 24 lanzamientos para salir del capítulo inicial, pero luego despachó solamente 19 envíos combinados entre la cuarta y la sexta entrada, retirando a los últimos 13 bateadores que enfrentó en una demostración de control absoluto.
El bullpen de Cleveland completó la faena con Tim Herrin trabajando la octava entrada y Cade Smith cerrando el compromiso en el noveno inning. Smith permitió una anotación en ese último capítulo, pero ponchó a dos rivales con la carrera del empate en posición de anotar, alcanzando así su decimonoveno salvamento de la temporada, la cifra más alta en todas las Grandes Ligas.
Ofensiva oportuna de los Guardianes
El novato australiano Travis Bazzana destacó con dos dobles que mantuvieron vivas las esperanzas ofensivas, mientras que el dominicano José Ramírez remolcó una carrera mediante un elevado de sacrificio en momento clave del partido. Los también novatos Chase DeLauter y el quisqueyano Ángel Martínez aportaron sencillos impulsores para una ofensiva que supo capitalizar sus oportunidades.
El desempeño colectivo permitió a Cleveland reponerse de la paliza recibida en los primeros dos duelos de la serie, donde fueron superados por un marcador combinado de 16-5. La victoria reafirma el carácter competitivo de unos Guardianes que se niegan a ceder terreno en la disputada carrera por la cima divisional.



