Golpe contundente a las bandas criminales en la capital haitiana
La Policía Nacional de Haití (PNH) ejecutó durante la madrugada del sábado una intervención de gran escala en la localidad de Kenscoff, al sur de Puerto Príncipe, que se saldó con al menos 16 presuntos miembros de agrupaciones delictivas abatidos. El despliegue, calificado como una “operación de envergadura” por las autoridades, tuvo como blanco específico los grupos armados que operan en esa demarcación.
Las acciones comenzaron alrededor de la medianoche, aunque los enfrentamientos directos no se desataron hasta cerca de las cuatro de la madrugada. En el dispositivo participaron unidades especializadas de la Task Force, que emplearon francotiradores y al menos dos drones para labores de vigilancia y coordinación táctica. La PNH precisó que el balance de víctimas mortales es todavía preliminar, pues las tareas de rastreo continúan en el terreno.
Las autoridades reconocieron una dificultad operativa relevante: los agentes no lograron recuperar de inmediato el armamento de los atacantes neutralizados, debido a la considerable distancia que los separaba de las posiciones enemigas durante el intercambio de disparos. No obstante, la institución calificó la misión como exitosa desde la perspectiva operativa y aseguró que la persecución se mantiene activa hasta garantizar el control total de la zona.
Ese mismo sábado, en un operativo paralelo en el barrio de Delmas, efectivos de la PNH frustraron un secuestro en curso y neutralizaron a dos sospechosos que respondieron a balazos al ser interceptados. Las fuerzas del orden replicaron la agresión y abatieron a ambos individuos.
En un contexto de violencia creciente, la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas emitió una advertencia preocupante: la mayoría de las 26 pandillas activas en Haití están involucradas en redes de trata de menores, según declaró la portavoz Marta Hurtado. El dato añade una dimensión aún más alarmante a la crisis de seguridad que asfixia al país caribeño.



