
Deterioro del pavimento en la vía obliga a maniobras y aumenta el riesgo de accidentes
Un hoyo de gran tamaño en la calle Roberto Pastoriza, a una esquina de la avenida Winston Churchill, dificulta la circulación vesicular debido al avanzado deterioro del pavimento. El problema, que se agrava con las lluvias, sigue sin solución.
El hueco, visible desde lejos, obliga a los conductores a maniobrar para evitar caer en la cavidad, lo que puede provocar daños a los neumáticos y otras partes de los vehículos.
Cuando llueve, el hoyo se llena de agua, lo que dificulta calcular su profundidad y aumenta el riesgo para quienes transitan por la vía.
A pesar de la evidente peligrosidad, el problema persiste sin que hasta el momento se resuelva, según se observa en la zona.
Las autoridades no han intervenido el pavimento, por lo que los conductores deben extremar precauciones al circular por esta concurrida calle.



