La decisión del juez Reymundo Mejía afecta a 236 familias y marca un precedente en RD
Los propietarios de la discoteca Jet Set Club, Antonio y Maribel Espaillat López, llegaron este lunes al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde el juez Reymundo Mejía decidirá si los envía a juicio de fondo o les otorga un auto de no ha lugar por el colapso del techo que dejó 236 muertos y 180 heridos.
La audiencia, fijada para las 10:00 de la mañana, definirá si se mantiene la calificación de homicidio involuntario, basada en los artículos 319 y 320 del Código Penal, o si se cambia a homicidio voluntario con dolo eventual, según los artículos 195 y 304. Los querellantes sostienen que los imputados conocían el riesgo de colapso y permitieron que la discoteca siguiera operando.
El fiscal Emmanuel Ramírez manifestó al tribunal que el Ministerio Público está dispuesto a modificar la calificación jurídica inicial, sustituyendo los artículos 319 y 320 por los artículos 195 y 304. La defensa de las víctimas pide que se aplique el dolo eventual, figura que implica que una persona prevé el daño pero continúa con su conducta.
El movimiento Justicia Jet Set expresó su expectativa de que el tribunal acoja la recalificación a homicidio voluntario con dolo eventual. La tragedia del Jet Set Club es uno de los hechos más impactantes en la República Dominicana en los últimos años, y la decisión de este lunes marcará una etapa crucial en el proceso judicial.
El juez Reymundo Mejía Zorilla, del Primer Juzgado de la Instrucción de la Cámara Penal del Distrito Nacional, deberá determinar si los hermanos Espaillat enfrentan un juicio de fondo o si son favorecidos con un auto de no ha lugar. El caso ha generado gran repercusión social y jurídica en el país.



