
La consulta del PLD llega al Sur con dudas sobre su alcance real.
El PLD aclaró que su consulta interna solo medirá simpatía, no elegirá candidato, pero en Barahona y la región Sur persisten las interrogantes sobre el proceso que se reiniciará el 8 de septiembre.
La dirigencia del PLD en Barahona y las provincias del Sur observa con atención la consulta interna anunciada para medir simpatía, no para escoger candidato. La aclaración, sin embargo, no despeja las sospechas entre los militantes sureños, que esperan definiciones claras rumbo a las próximas elecciones.
El proceso, que se reiniciará el 8 de septiembre, genera expectativas en comunidades como Barahona, donde la economía local depende en gran medida de las decisiones políticas nacionales, incluyendo la inversión en turismo y la protección del medioambiente. Los líderes locales piden que la consulta no se convierta en un mero trámite.
Mientras tanto, la situación en Haití impacta directamente en la frontera sur. El llamado del representante de la ONU a castigar a quienes financian las bandas haitianas resuena en la región, donde la inseguridad y la migración son temas cotidianos. La comunidad barahonera exige acciones concretas, no solo declaraciones.
La reforma policial, con la recomendación de respetar los derechos adquiridos de los miembros de la Policía, también es seguida de cerca en el Sur, donde la seguridad ciudadana es una prioridad. Los residentes esperan que la modernización del cuerpo no deje desprotegidas a las comunidades.
En este contexto, la consulta del PLD se convierte en un termómetro político para la región Sur. Los partidos y la sociedad civil observan si el proceso será transparente y si realmente reflejará la voluntad de las bases, o si solo será un ejercicio de imagen.



