
El Sur necesita planificación y conciencia ciudadana para mover sus ciudades
El nuevo director del INTRANT, Juan Manuel Méndez, no podrá solo con el caos del tránsito en Barahona y la región Sur, donde el crecimiento urbano desordenado y la falta de cultura vial agravan el problema.
Para Barahona y las comunidades del Sur, el tránsito no es un problema lejano: cada día, avenidas como la de la circunvalación o las calles del centro se congestionan por el aumento de vehículos, la falta de estacionamientos y el crecimiento de urbanizaciones sin planificación. Cambiar al director del INTRANT, como ocurrió con la llegada de Juan Manuel Méndez, puede mejorar la gestión, pero no basta para resolver un problema que se construye entre todos.
El transporte público en el Sur sigue siendo débil: carros de concho, motoconchos y autobuses interurbanos no ofrecen una alternativa real al vehículo privado, por lo que muchos prefieren usar sus carros. Mientras no exista un sistema de transporte colectivo rápido, seguro y conectado, las vías seguirán llenándose, y el cemento no será la solución.
La región Sur también sufre las consecuencias del individualismo: conductores que bloquean intersecciones, ocupan carriles indebidos o estacionan donde les conviene, pensando en su propia prisa. Ese comportamiento, común en Barahona y en todo el país, convierte el espacio público en una competencia donde el orden se pide para los demás, pero no para uno mismo.
Por eso, la solución exige más que autoridades: requiere que los ayuntamientos del Sur planifiquen mejor sus territorios, que las empresas y colegios gestionen sus accesos, y que cada ciudadano asuma su responsabilidad. La autoridad debe hacer cumplir las reglas, pero también necesitamos un cambio cultural que ponga el bien común por encima de la conveniencia individual.



