El antesalista de los Padres sigue brillando y pone en alto el nombre dominicano
El dominicano Manny Machado, nacido en Hialeah pero de raíces quisqueyanas, sigue construyendo una carrera de Salón de la Fama con los Padres de San Diego, un ejemplo para los jóvenes peloteros de Barahona y toda la región Sur.
Con 15 temporadas en las Grandes Ligas y 34 años, Manny Machado, conocido como el 'Ministro de la Defensa', acumula números que lo acercan a leyendas del antesalista como Ron Santo, Scott Rolen, Mike Schmidt, Adrián Beltré y Cal Ripken Jr. Su línea ofensiva de.275/.336/.481, con 2,180 hits y 393 jonrones, es un modelo a seguir para los prospectos de la región Sur que sueñan con llegar a la gran carpa.
En una entrevista con el periodista dominicano John Sang para el espacio 'Tu Sabor Deportivo', Machado dejó claro que su prioridad no son las estadísticas personales, sino ganar juegos y llevar a los Padres a la Serie Mundial. 'Me encanta jugar a la pelota. Esto es lo que amo y le doy gracias a Dios que me da la oportunidad todos los días para hacer esto', expresó el jugador de origen dominicano.
Para las comunidades de Barahona y el Sur, donde el béisbol es una pasión que trasciende generaciones, la carrera de Machado representa un faro de esperanza. Su dedicación y humildad son valores que resuenan en los jóvenes que cada tarde se prueban el uniforme en los playfields de la región, soñando con emular sus hazañas.
Machado, quien está a solo siete jonrones de alcanzar los 400 cuadrangulares, reconoce que esa cifra es una meta personal, pero insiste en que el éxito colectivo es lo que realmente lo motiva. 'Siempre ha sido una meta para mí llegar hasta ahí, no voy a decir mentiras, pero ahora mismo yo creo que ganar juegos es lo más importante para tratar de llegar a los playoffs, ganar una Serie Mundial', indicó.
El ejemplo de Machado, que combina talento con trabajo duro, llega en un momento clave para el béisbol dominicano, que sigue exportando estrellas al mejor béisbol del mundo. Desde el Sur, sus logros son un recordatorio de que con dedicación, los sueños de la inmortalidad deportiva están al alcance de quienes persisten.



