Ley 36-26 prohíbe fundas gratuitas desde el 15 de diciembre y exige biodegradables
La Ley 36-26, promulgada en julio de este año, establece nuevas restricciones a los plásticos de un solo uso y exige certificar como biodegradables ciertos artículos. Desde el 15 de diciembre, los comercios no podrán entregar fundas plásticas de manera gratuita.
La gestión del plástico en República Dominicana entra en una nueva etapa con los cambios al marco legal que regula los residuos sólidos. La Ley 36-26, promulgada en julio de este año, establece nuevas restricciones para los productos plásticos de un solo uso y exige que se certifique biodegradables a determinados artículos. A partir del 15 de diciembre, los comercios tampoco podrán entregar fundas plásticas de manera gratuita, como parte de las medidas dirigidas a reducir su consumo.
En este contexto, una de las alternativas que plantea la industria consiste en desarrollar tecnologías que permitan que los plásticos, al finalizar su vida útil, puedan degradarse y regresar al medioambiente sin generar residuos persistentes. Symphony —empresa que cotiza en la Bolsa de Valores de Londres y que desarrolla tecnología para la biodegradación de plásticos— sostiene que su sistema permite que estos materiales se transformen en agua y biomasa.
Michael Laurier, presidente de Symphony, aborda para los retos que plantea la transición hacia plásticos biodegradables, los mecanismos para certificar su efectividad y el papel que puede desempeñar esta tecnología ante las nuevas exigencias que entrarán en vigor en el país. "El mundo piensa que los plásticos son malos, y no lo son. Son un subproducto de la refinación del petróleo. La fracción que se utiliza representa entre el 3 % y el 5 % de un barril de petróleo. Tomamos ese producto, que en la década de 1930 se quemaba y se desperdiciaba. Lo convertimos en nafta y luego en polímeros", explicó Laurier.
El presidente de Symphony destacó que la legislación dominicana no prohíbe los plásticos, sino que exige que sean biodegradables. "Eso es algo positivo porque el Gobierno aquí, a diferencia de muchos otros alrededor del mundo, no prohíbe los plásticos; en realidad dice: 'hagamos que sean biodegradables'. Por lo tanto, si tienes productos fabricados según las especificaciones correctas, existen normas internacionales que deben seguirse", señaló. Añadió que "la República Dominicana está por delante de todos los países del Caribe e incluso de Estados Unidos" en este aspecto, y que la respuesta es mejorar el plástico para que deje de ser una molestia.



