El entrenador que revolucionó el juego ofensivo recibe el máximo honor del baloncesto
Mike D’Antoni fue exaltado oficialmente al Salón de la Fama del Baloncesto durante la ceremonia de la Clase 2026, junto a figuras como Amar’e Stoudemire y Doc Rivers. Su filosofía ofensiva, conocida como 'Run & Gun', marcó una época y anticipó tendencias que hoy dominan la NBA.
La ceremonia de exaltación de la Clase 2026 del Salón de la Fama del Baloncesto tuvo como uno de sus protagonistas al exentrenador Mike D’Antoni, reconocido por implementar en los Phoenix Suns un estilo ofensivo que se adelantó a su época. Su enfoque, basado en acelerar el ritmo de juego y aprovechar las oportunidades ofensivas, se convirtió en una de las principales tendencias de la liga.
D’Antoni es recordado especialmente por el concepto 'Run & Gun' y la regla de 'siete segundos o menos', con la que buscaba que sus equipos atacaran antes de que la defensa rival se estableciera. Esta propuesta convirtió a Phoenix en uno de los equipos más atractivos de la NBA a mediados de la década de 2000, teniendo como principales referentes a Steve Nash, dos veces ganador del premio al Jugador Más Valioso bajo sus órdenes, y posteriormente a James Harden en Houston.
El entrenador ganó el premio al Entrenador del Año de la NBA en dos ocasiones, separadas por 12 temporadas, y terminó su carrera como entrenador principal con 672 victorias y 527 derrotas en 16 temporadas. Aunque nunca conquistó un campeonato de la NBA, también formó parte del cuerpo técnico de la selección de Estados Unidos que obtuvo dos medallas de oro olímpicas.
Al hablar sobre su ingreso al Salón de la Fama, D’Antoni reconoció que una de las razones de este reconocimiento está relacionada con la influencia de su estilo de juego. “Estoy muy orgulloso de eso. Del equipo que teníamos entonces y de cómo jugábamos”, expresó. Asimismo, admitió que uno de sus mayores arrepentimientos fue que sus equipos no aprovecharan completamente el potencial de aquella propuesta ofensiva debido a las críticas recibidas en su momento por apostar tanto al lanzamiento de tres puntos y al ritmo acelerado. “Lanzábamos 30 triples y nos preguntábamos: ¿son demasiados? ¿Podemos hacer esto?”, recordó. Con el paso de los años, muchas de aquellas ideas se convirtieron en elementos habituales de la NBA, como el mayor volumen de triples y las posesiones más rápidas, consolidando su legado en la evolución táctica de la liga.



