Los ataques rusos a la red eléctrica ucraniana han puesto en jaque a las centrales nucleares del país. Los ingenieros enfrentan dos problemas: el sistema no puede absorber toda la electricidad generada por daños en líneas de alta tensión, lo que obliga a reducir la producción; o, por el contrario, falta energía para enfriar los reactores, activando generadores diésel de respaldo.
Misiles rusos amenazan centrales nucleares de Ucrania
Rusia evita atacar directamente las centrales nucleares por temor a que la radiactividad se extienda a su territorio, pero el riesgo persiste. En 2025, un dron Shahed dañó la estructura de Chernóbil, y el mes pasado, 35 misiles Kinzhal se acercaron a menos de 20 kilómetros de una central en Jmelnytskyi. Ucrania denuncia que es una intimidación deliberada.
Tras cuatro años de guerra, los intentos de mantener las instalaciones nucleares al margen del conflicto han fracasado. Cualquier error podría desencadenar una catástrofe radiactiva sin precedentes desde Chernóbil, hace 40 años.


