Dirigentes y viuda del activista cuestionan el rumbo de la izquierda dominicana
El Movimiento Popular Dominicano (MPD) recordó este miércoles el legado de Amín Abel Hasbún al cumplirse 56 años de su asesinato, ocurrido el 24 de septiembre de 1970 cuando tenía 27 años. El acto incluyó una ofrenda floral en el cementerio Máximo Gómez y contó con la participación de su esposa, Mirna Santos, y la dirigente Paola Inés Ortiz Silva.
Dirigentes y miembros del Movimiento Popular Dominicano (MPD) realizaron una ofrenda floral en el cementerio Máximo Gómez para conmemorar los 56 años del asesinato del ingeniero y activista estudiantil Amín Abel Hasbún, ocurrido el 24 de septiembre de 1970, cuando tenía apenas 27 años.
Durante el acto, su esposa, Mirna Santos, reflexionó sobre el significado de mantener vigente su memoria y cuestionó el rumbo que, a su juicio, ha tomado la izquierda dominicana y el sistema político del país ante los nuevos desafíos. 'A 56 años de su muerte, por primera vez veo a la izquierda aterrizando y tratando de entender que la única forma de envolvernos en los cambios y los cambios reales, no los que se anunciaban y anuncian los partidos tradicionales para luego traicionarlos, es que debemos nosotros propiciar', expresó Santos.
La viuda de Amín Abel también cuestionó que, con el paso de los años, quienes fueron perseguidos durante períodos políticos anteriores hayan quedado apartados, mientras otros actores han recibido reconocimiento. 'Ahora resulta que los villanos son premiados y los que sufrieron la persecución constituyen una utopía para los regímenes que hemos tenido luego del asesinato de Amín', sostuvo.
A su vez, Paola Inés Ortiz Silva, en representación de la organización marxista-leninista, resaltó que el fallecimiento del líder estudiantil no significa la muerte de sus ideas y el fin de su lucha por mejores oportunidades para los jóvenes. 'Hoy existe una nueva generación de jóvenes dominicanos que enfrenta problemas diferentes, pero no menos profundos: precariedad laboral, las drogas, dificultades de acceso a vivienda, incertidumbre económica, emigración, deterioro de determinados servicios públicos y una cultura política crecientemente influida por las redes sociales', manifestó Ortiz Silva. También hizo un llamado a los partidos de izquierda a conectar con la juventud y conversar con ella, para crear oportunidades de mejora en base a sus necesidades.



