USCIS evaluará edad, salud, educación y recursos para decidir residencias
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció una nueva política federal de inmigración que entrará en vigencia el 18 de septiembre y que otorgará más facultades a los funcionarios para determinar si ciertos solicitantes de residencia podrían considerarse una carga pública. La medida afectará a más de 20 categorías de residencias y ajustes de estatus, incluyendo cónyuges de ciudadanos, prometidos, hijos, padres, inversionistas, trabajadores religiosos y miembros de las Fuerzas Armadas.
La norma, dada a conocer por USCIS, permitirá considerar factores como la edad, la salud, la situación familiar, los recursos económicos, la educación y las habilidades al evaluar si una persona podría depender de la asistencia pública. El objetivo declarado es garantizar que los inmigrantes sean autosuficientes y no dependan de beneficios financiados por los contribuyentes.
Programas como SNAP y Medicaid podrían ser tomados en cuenta en la evaluación global sobre si alguien representa una carga pública, según la información oficial. Estos cambios han generado preocupación entre muchos inmigrantes en Nueva York, incluidos residentes legales, por el posible impacto en sus trámites migratorios.
La medida se aplicará a más de 20 categorías de residencias y ajustes de estatus, incluyendo cónyuges de ciudadanos estadounidenses, prometidos (as), hijos (as) y padres de ciudadanos, inversionistas, trabajadores religiosos y miembros de las Fuerzas Armadas.
Las autoridades de la ciudad de Nueva York recuerdan que quienes tengan dudas sobre cómo la nueva política puede afectar su situación migratoria pueden comunicarse con la línea de asistencia legal de la ciudad al 1-800-354-0365.



