El fenómeno podría agravar sequías y lluvias intensas en el Caribe, según la Organización Meteorológica Mundial
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) anunció este martes en Ginebra que hay un 90 % de probabilidad de que el fenómeno de El Niño regrese este año con intensidad fuerte, lo que podría intensificar sequías y lluvias extremas en el Caribe, incluida la República Dominicana.
El organismo científico de Naciones Unidas advirtió que El Niño está 'a nuestras puertas' y que sus efectos serán más severos, llegarán más lejos y cruzarán fronteras con velocidad devastadora. Según los datos presentados a la prensa, entre finales de abril y mediados de mayo la temperatura superficial del mar en el Pacífico de referencia ya estaba en umbrales de El Niño, alimentada por temperaturas subsuperficiales superiores a la media en más de 6 ºC.
La jefa de la OMM, la científica argentina Celeste Saulo, dijo que hay que prepararse para un episodio potencialmente fuerte y aseguró que su organismo colaborará con otras entidades científicas para anticipar lo antes posible lo que se viene, de modo que gobiernos, entidades humanitarias y sectores sensibles al clima tomen previsiones con antelación. 'Los pronósticos estacionales anticipados y las alertas tempranas son fundamentales para salvar vidas y mitigar el impacto sobre nuestras economías y nuestras comunidades', recordó.
El episodio más reciente de El Niño ocurrió entre 2023 y 2024 y fue uno de los cinco más intensos registrados, lo que contribuyó a temperaturas globales récord. Por lo general, el fenómeno comienza a desarrollarse entre marzo y junio y alcanza su máxima intensidad entre noviembre y febrero; sus efectos sobre las temperaturas globales suelen ser más pronunciados durante el año posterior a su desarrollo.
La OMM indicó que no existe evidencia determinante de que el cambio climático aumente la frecuencia o intensidad de los episodios de El Niño, pero sí puede amplificar sus impactos. Un océano y una atmósfera más calientes aumentan la energía y humedad disponibles, elementos necesarios para fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor y precipitaciones intensas. Cuando aparece El Niño, aumentan las lluvias en partes de América del Sur, el sur de Estados Unidos, algunas zonas del Cuerno de África y Asia central; mientras que se le relaciona con sequías en América Central, el norte de América del Sur, el Caribe, Australia, Indonesia y algunas regiones del sur de Asia.



