Experto de la OMS alerta que transporte de pacientes y cadáveres acelera contagios
El Comité de Emergencia de la OMS se reúne este martes para analizar el brote de ébola en la República Democrática del Congo, que ya suma 4,945 casos confirmados y 2,325 muertos. La reunión busca evaluar el riesgo y la respuesta sanitaria ante una epidemia que, al ritmo actual, podría convertirse en la peor de la historia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la emergencia internacional por este brote el pasado 17 de mayo, cuando su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, así lo anunció. Desde entonces, el Comité de Emergencia debe reunirse cada tres meses para estimar los niveles de riesgo, la respuesta sanitaria actual y posibles nuevas recomendaciones.
Según la OMS, el riesgo de propagación del virus es «muy alto» en la RDC, donde se han registrado casos en seis provincias. En Uganda y otros países fronterizos con el Congo el riesgo es «alto», mientras que en el resto de África y a nivel global se considera «bajo».
El responsable de gestión del brote de la OMS, Thierno Baldé, explicó este martes que «el transporte de pacientes y cadáveres, así como otros factores relacionados con la situación de inseguridad, son los principales elementos que explican la rápida expansión de la transmisión del brote en diferentes localidades». «La situación es bastante difícil, pero la gente está trabajando noche y día para intentar controlar la epidemia y alcanzar el mismo ritmo de expansión de ésta», señaló en videoconferencia desde Bunia, epicentro del brote.
La epidemia corresponde a la cepa Bundibugyo, con una tasa de letalidad de entre el 30 % y el 50 %, y no existe vacuna autorizada ni tratamiento específico, aunque la OMS y otras instituciones investigan posibles fármacos candidatos. El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, agradeció a los «numerosos socios» que han contribuido con 69,3 millones de dólares, más de la mitad de los 115 millones necesarios para financiar la respuesta a la crisis. Entre los donantes citó a Australia, Dinamarca, Alemania, Italia, Suiza, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido, así como a la Comisión Europea, el Banco Africano de Desarrollo y las fundaciones Gates y Novo Nordisk.