Una masa de aire tórrido procedente del norte africano mantiene en vilo a Europa occidental, donde los termómetros registraron valores jamás documentados durante el mes de mayo. El servicio meteorológico francés Météo-France calificó el episodio como "excepcional, histórico e inédito" y proyectó condiciones sofocantes hasta el cierre de la semana.
Récords simultáneos en dos países
La Met Office británica informó que el mercurio ascendió a 35,1 °C en Kew Gardens, al suroeste de Londres, un día después de que los 34,8 °C allí reportados ya hubieran pulverizado la marca previa. En Francia, el indicador térmico nacional se ubicó en 24,8 °C, la cifra más alta jamás registrada en mayo. El lunes ya había establecido un precedente con 24,6 °C.
Irlanda tampoco escapó: dos estaciones meteorológicas alcanzaron 28,8 °C, otro récord absoluto para el quinto mes del año. En España, la Aemet advirtió sobre temperaturas "extraordinariamente altas" que persistirán durante toda la semana en la península, con máximas de hasta 38 °C.
Consecuencias fatales y reacciones
Las autoridades francesas contabilizaron al menos siete decesos vinculados al calor extremo, cinco de ellos por inmersión, ya que numerosos ciudadanos acudieron a playas que aún no cuentan con servicio de salvamento. En Reino Unido se reportó el fallecimiento de cuatro adolescentes ahogados en distintos puntos del país desde el domingo.
Bob Ward, del Instituto Grantham de la London School of Economics, advirtió que el Reino Unido "ahora tiene el clima de los países mediterráneos pero carece de infraestructura adaptada". El meteorólogo Greg Dewhurst sentenció que la escalada térmica es "una buena indicación del cambio climático en acción" y probablemente se convierta en "la nueva normalidad".



