La ONU advierte que 4.000 escuelas dañadas elevan el riesgo de reclutamiento infantil
La coordinadora residente de la ONU en Colombia, Maria José Torres, alertó este viernes que las 4.000 escuelas dañadas por el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto aumentan el riesgo de reclutamiento infantil por grupos armados. La ONU solicita 148 millones de dólares para socorrer a 127.000 personas en extrema urgencia.
NUEVA YORK.- La coordinadora residente de la ONU en Colombia, Maria José Torres, advirtió este viernes que las casi 4.000 instalaciones educativas inoperables por el terremoto del pasado 10 de agosto incrementan el peligro de que los niños sean reclutados por grupos armados ilegales. «El reclutamiento de niños en Colombia es un problema preexistente. Nos preocupa que la situación de los niños sin escuela pueda exacerbar esta situación», declaró Torres durante la rueda de prensa diaria del portavoz del secretario general, a la que compareció por videoconferencia.
Torres explicó que la reconstrucción debe ser rápida para que los menores regresen a un entorno educativo protector, especialmente en las áreas de Chocó y Valle del Cauca, donde hay presencia de grupos armados ilegales. Asimismo, informó que los principales hospitales de las zonas más vulnerables también se encuentran inoperativos.
El terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia el 10 de agosto y dejó 331 víctimas mortales y 4.439 heridos, según el último informe de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) presentado este lunes. La coordinadora detalló que cerca de 196.000 familias han sido afectadas en 16 departamentos, lo que representa prácticamente la mitad del territorio nacional.
Para atender la emergencia, el equipo de la ONU actualizó su plan de respuesta y solicita 148 millones de dólares a la comunidad internacional para socorrer a 127.000 personas en situación de extrema urgencia. Torres priorizó la entrega de subsidios de alquiler y materiales de construcción para avanzar en la vuelta a la normalidad. Sobre la colaboración con el Gobierno de Abelardo de la Espriella, que asumió días antes del terremoto, aseguró que fue «muy abierta y muy fluida desde el primer día» y destacó la participación de organizaciones de comunidades indígenas y afrocolombianas en los equipos de respuesta.



