Entienda por qué sigue pagando más por un servicio deficiente y qué se necesita
Las pérdidas totales de las distribuidoras eléctricas alcanzaron un 42.3% en 2025, según el análisis. Esto explica por qué los apagones y los subsidios continúan afectando a los dominicanos.
El sistema eléctrico dominicano sigue sin resolver su problema estructural. A pesar de décadas de reformas, préstamos internacionales e inversiones multimillonarias, los apagones, las pérdidas y el déficit persisten. El análisis señala que la falta de continuidad en las políticas de Estado, con cada gobierno imponiendo su propio enfoque, ha impedido una solución definitiva.
El dato más contundente está en la distribución. En 2025, las pérdidas totales acumuladas de las tres distribuidoras alcanzaron un 42.3% de la energía adquirida. De cada 100 unidades compradas, más de 42 no se convirtieron en ingresos. Dentro de ese total, entre un 10% y un 12% corresponde a fallas técnicas y deterioro de las redes, mientras que un 28.8% se debe a conexiones ilegales y fraude, y un 3.5% a energía facturada pero no cobrada.
Esta combinación de redes deficientes e ineficiencia comercial mantiene el agujero negro en la distribución. El texto advierte que mientras no se resuelva este eslabón, no se podrá superar definitivamente la crisis eléctrica. Aunque a finales de 2025 se observaron señales de mejoría en algunos indicadores, la situación sigue siendo crítica.
El déficit del sector también se ha triplicado. Hacia el final del gobierno de Danilo Medina se hablaba de un subsidio eléctrico de alrededor de US$500 millones anuales. Hoy las autoridades sitúan el déficit global en unos US$1,700 millones, aunque una parte importante corresponde al subsidio directo al consumidor. El análisis concluye que se necesita una verdadera política de Estado que trascienda los períodos presidenciales.



