
El recién designado director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto R. Rodríguez García, comenzó este jueves a organizar la casa, como una forma de garantizar eficiencia, rendimiento y capacidad operacional durante esta gestión policial que apenas acaba de empezar.
Son varias las designaciones que han sido anunciadas a lo interno de las filas policiales.
En su mayoría son cambios muy merecidos y que, sin duda, se traducirán en beneficio sustancial y tangible no solo para la institución policial, sino también para todo el país en el orden público, función fundamental de la PN desde su creación.
No tengo dudas de que con los hombres que el mayor general Rodríguez García se está haciendo acompañar hará posible que su gestión policial cumplirá al pie de la letra los desafíos de salvaguardar la seguridad ciudadana, prevenir y controlar los delitos, así como perseguir e investigar las infracciones penales.
Mantener el orden público para proteger el libre ejercicio de los derechos de las personas y la convivencia pacífica será la misión del nuevo director general de la uniformada y de los hombres que a partir de hoy lo acompañan en este desafío por el bien de la nación.
De manera particular, quiero resaltar dos de las designaciones que este jueves fueron anunciadas a través de los diferentes medios de comunicación, incluyendo este El Nuevo Diario.
El nombramiento del general Edgar Ramón Arnaud Vólquez en la Dirección Central de Inteligencia (Dintel) ha sido una de las más atinadas realizadas por el general Rodríguez García y no tengo la menor dudas de que los beneficios institucionales de esta designación, para el país y para la PN, comenzarán a verse en lo inmediato.
La capacidad de trabajo del general Arnaud Vólquez, un hombre serio y capaz, ha estado a prueba desde el mismo primer día en que él ingreso a las filas policiales. Su formación policial, su trato con los demás y su inteligencia garantizan desde ya el éxito en el área de inteligencia dentro de la Policía Nacional.
Es cuestión de esperar.
La otra designación plausible y altamente merecida fue la del general Martín Tapia Sánchez, quien fue designado Inspector General de la Policía Nacional.
Este hombre tiene una trayectoria limpia y prístina dentro de la institución policial, y el trabajo realizado durante los años de servicio habla por sí solo y de manera muy positiva.
Al general Tapia Sánchez, entre otros atributos, le caracterizan la honestidad, la seriedad, y una voluntad de trabajo de servicio que es digno de elogios.
Estos dos hombres, los generales Arnaud Volquez y Tapia Sánchez, brillarán por su buen trabajo y la institución y el país en su momento les reconocerán su servicio por la patria.
Felicidades generales.



