Testimonios de mujeres que vivieron en fundación clausurada en Haina, San Cristóbal
Un grupo de madres que residió en la fundación Restaurando Vida, Un Muerto que Revive, clausurada por el Ministerio Público en Haina, San Cristóbal, defendió este martes al pastor Ángel Gabriel Capellán, acusado de presunta trata de menores y explotación infantil. Las mujeres aseguran que recibieron alojamiento y alimentación gratuita y que Conani no les informa sobre sus hijos.
En una rueda de prensa en el restaurante Vizcaya, en la avenida San Martín, Santo Domingo, varias progenitoras presentadas por la defensa del pastor afirmaron que fueron asistidas por el acusado, a quien consideran 'un padre'. Ana Cristina Galante Ureña, quien vivió siete años en la institución junto a sus tres hijas y su pareja, relató entre lágrimas que no le permiten ver a su hija de ocho años, que aún estaba en la fundación cuando las autoridades 'rescataron' a los menores, y calificó la situación como un 'secuestro'.
Nathaly Feliz, madre de siete hijos, narró que acudió a la fundación en 'un mal momento' durante la pandemia, cuando no pudo pagar la casa alquilada, y negó que los niños fueran puestos a trabajar. Otra de las mujeres, Alexandra Beltré Feliz, residente desde hace 18 meses, llegó desde Azua 'un día para orar y se quedó'; dijo que conoció al pastor por redes sociales y que dos sobrinas de 2 y 4 años vivían con ella en el lugar.
Rosa Familia Alcántara, quien decidió mudarse con sus dos hijos de ocho y seis años, sostuvo que no vio maltratos y que el pastor le prestó una casa. Honi Marisol Soriano, sobrina de Francisco Moreno de Jesús, un anciano que residía en la fundación desde hacía un año, también se pronunció. Manuel Soto Lara, abogado de Capellán, afirmó que las condiciones del centro son de 'pobreza con dignidad' porque el pastor 'da lo que puede dentro de sus limitaciones', lo que, según él, 'no es un crimen'.
Las madres criticaron que el Conani no les ofrece información sobre los menores rescatados la semana pasada. Beltré Feliz cuestionó a las autoridades: 'Ellos hablan del desorden, pero por qué no dicen que el desorden lo hicieron ellos el día antes, cuando llegaron a revisar como si ahí hubiéramos tecatos o viviéramos delincuentes, donde se le está hablando que es una comunidad de cristianos, de personas de bajos recursos que el pastor les abrió las puertas'.



