
Restricciones en redes sociales de EE. UU. podrían inspirar medidas que protejan a la juventud sureña.
El acuerdo de Meta con 50 estados de EE. UU. para limitar el uso de Instagram y Facebook en menores de 18 años resuena en Barahona, donde padres y educadores ven con preocupación el tiempo que los jóvenes pasan en redes.
El miércoles, Meta anunció un acuerdo histórico con medio centenar de estados y territorios de Estados Unidos, comprometiéndose a pagar unos 18,000 millones de dólares y a limitar a dos horas diarias el uso de Facebook e Instagram para menores de 18 años, con bloqueo entre medianoche y 6:00 a.m. Aunque el pacto solo aplica a adolescentes de los estados firmantes, en Barahona, donde el acceso a internet ha crecido en los últimos años, la noticia ha generado expectativas sobre posibles medidas locales.
La profesora Brunessen Bertrand, de la Universidad de Rennes, explicó que jurídicamente el acuerdo no tiene efecto en Europa ni en otros países, pero políticamente presiona a la Comisión Europea para exigir compromisos similares. En la región Sur, donde muchas familias dependen del turismo y la agricultura, el tiempo que los jóvenes pasan en redes sociales es visto como un factor que afecta la educación y la convivencia familiar.
La Unión Europea ya ha reclamado a Meta acciones para proteger a los menores, y desde mayo de 2024 investiga a la empresa por no hacer lo suficiente. En la comunidad de Barahona, líderes comunitarios han manifestado su apoyo a que se establezcan controles parentales y límites de tiempo, similar a lo acordado en EE. UU., aunque reconocen que la decisión final depende de las autoridades nacionales.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió normas globales para proteger a los menores en todas las redes sociales. Mientras tanto, en el Sur, padres y maestros esperan que estas discusiones internacionales se traduzcan en políticas que beneficien a la juventud local, sin descuidar el derecho a la información y la conectividad.



