Nueve distritos en alerta naranja y temperaturas de hasta 40 grados complican la extinción
Las autoridades de Portugal movilizan a 850 bomberos para controlar cuatro incendios en el norte del país, mientras este lunes se espera un aumento de temperaturas que mantiene a nueve distritos en alerta naranja por calor.
El fuego que más recursos concentra es el de Torre de Moncorvo, en el distrito de Bragança, región del Duero portugués, con más de 360 operacionales, 112 vehículos terrestres y ocho aéreos. Las llamas se iniciaron el sábado por la tarde en la aldea de Cabeça Boa y hoy se han propagado hasta el vecino Carrazeda de Ansiaes.
En Boticas, zona de Vila Real, fronteriza con Galicia (España), la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (Anepc) informó que el incendio entró en fase de resolución. Allí trabajan 258 bomberos con 85 vehículos terrestres y seis aéreos para evitar que se propague y avanzar en la extinción.
En Ponte de Lima, distrito de Viana do Castelo, región del Alto Miño, hay 168 bomberos, 50 vehículos terrestres y tres aéreos tratando de controlar las llamas. En Marco de Canaveses están desplegados más de 60 bomberos para hacer frente al cuarto incendio que más preocupa a las autoridades lusas este lunes.
El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) señaló que nueve distritos están en alerta naranja por calor, concentrados en el norte del país, mientras el resto del territorio está en aviso amarillo. Decenas de localidades están en riesgo máximo por incendio forestal debido al incremento de las temperaturas, que en algunos casos llegará a los 40 grados.



