Molina dice que Constitución es política y que CNM actúa según ella; proceso es perfectible
El presidente de la Suprema Corte de Justicia y del Consejo del Poder Judicial, Luis Henry Molina, defendió el carácter político de las evaluaciones de jueces por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), al afirmar que 'así como la Biblia es un libro religioso, la Constitución de un país es un libro político'. La declaración la ofreció en un encuentro con periodistas que cubren la fuente de justicia, en la recta final de su mandato.
Molina sostuvo que el CNM y otras instituciones actúan de conformidad con la política, la cual consiste en determinar 'cómo se preserva y se mejora la institucionalizad'. Enfatizó que este accionar 'no está mal', aunque reconoció que el proceso siempre se puede mejorar, incluso las evaluaciones de los jueces. Al referirse a las organizaciones políticas, señaló que 'los tres partidos han actuado igualito' en relación con el CNM.
El presidente de la SCJ planteó que 'en cualquier parte del mundo, todos los jueces de la Suprema son políticos', pero aclaró que esto no significa que deban ser partidistas. Basado en este principio, afirmó haber actuado durante los siete años que lleva encabezando el Poder Judicial y que concluye antes de que finalice este año: 'Nadie puede decirme a mí que yo tomé una decisión en función de un partido', sentenció.
Molina dijo que 'el modelo nuestro no es malo' y que él se ha sentado en varios Consejos de la Magistratura donde 'todo el mundo asume su responsabilidad'. Como ejemplo puso su primera participación en ese organismo que evalúa y selecciona también a los jueces del Tribunal Constitucional (TC) y del Tribunal Superior Electoral (TSE). Aunque no citó cuál fue esa primera participación, ya la encabezaba el actual presidente de la República, Luis Abinader, según las actas del CNM.
Sobre las deliberaciones en la evaluación de siete jueces por el CNM el pasado martes, Molina reveló que las decisiones adoptadas contaron con los sufragios requeridos en el pleno y que el presidente Abinader no tuvo que apelar al voto calificado que le otorga la ley. Molina decidió, junto a otros tres jueces, no someterse a una evaluación para un próximo período en el alto tribunal; su período de siete años venció en abril pasado.



