Gobierno británico protesta por intento de 'socavar la prosperidad' de las islas
El Reino Unido convocó esta semana a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, para protestar por el arbitraje internacional que el presidente Javier Milei inició contra el Reino Unido para bloquear un proyecto petrolero en aguas de las Malvinas.
La subsecretaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, publicó un comunicado en X donde explicó que su gobierno convocó a Plaza —sin precisar qué día— para explicarle que el recurso legal de Milei 'no es un acto que refleje la responsabilidad de los compromisos internacionales'. Agregó que son 'intentos de socavar la prosperidad y la seguridad económica de un pueblo que se autogobierno' y que ese comportamiento plantea preguntas sobre la fiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido.
Miles recurrió el lunes a la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar para iniciar un arbitraje sobre el proyecto petrolero Sea Lion, liderado por la empresa israelí Navitas, que busca extraer crudo a partir de 2028. El Ejecutivo argentino instó al Reino Unido a que, en el plazo de dos semanas, 'adopte las medidas necesarias para impedir el inicio o la continuación de las actividades destinadas a la explotación de los recursos hidrocarburíferos en la Plataforma Continental Argentina'.
El Gobierno argentino anticipó que, de no cumplirlo, solicitará al Tribunal Internacional del Derecho del Mar 'las medidas provisionales necesarias para preservar los derechos soberanos sobre su Plataforma Continental'. A través de su perfil en X, Milei destacó las medidas y subrayó que buscan detener 'el saqueo ilegal' de recursos argentinos en el archipiélago, administrado por el Reino Unido desde su ocupación en 1833 y que Argentina reclama como propio.
La decisión sigue a una serie de sanciones y denuncias del Gobierno de Milei contra petroleras que operan en Malvinas bajo licencias concedidas por el Gobierno isleño que Argentina considera ilegales. En el último mes, la Cancillería argentina ha enviado cerca de 200 notas de advertencia a empresas e inversores de 30 países, ha iniciado unos 60 procedimientos administrativos y ha realizado al menos tres denuncias penales contra diez compañías petroleras —de capitales británicos, israelíes y canadienses— y sus directivos. El pasado miércoles, Milei instó en la ONU al Reino Unido a 'reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía'.



