Legislador de la FNP pide cautela ante rescate de militares salvadoreños y protección fronteriza
El diputado Jesús Batista Suriel advirtió este viernes que el secuestro se ha convertido en una industria criminal en Haití, una amenaza para la población y la estabilidad regional que, según dijo, República Dominicana no puede ignorar.
El diputado de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Jesús Batista Suriel, afirmó mediante una nota de prensa que el secuestro, cuando se convierte en fuente de financiamiento y control para grupos armados, deja de ser un delito aislado para transformarse en una industria criminal que debe ser enfrentada con decisión.
Buriel respaldó la preocupación expresada por el presidente de la FNP, Pelegrín Castillo, quien calificó como una posible "trampa" el secuestro de cuatro militares salvadoreños vinculados a la misión internacional contra las pandillas. El legislador pidió cautela ante una eventual operación de rescate y manifestó su esperanza de que los soldados sean liberados sanos y salvos.
El diputado recordó que la FNP había advertido meses atrás que el Escudo de las Américas debía comenzar por Haití, y sostuvo que el deterioro de la seguridad hace urgente priorizar una respuesta internacional coordinada, eficaz y respetuosa de la población haitiana, con el objetivo de contener a las pandillas y frenar su capacidad de operar.
En ese sentido, puntualizó que "República Dominicana no puede permanecer pasiva mientras la violencia y las tensiones se intensifican", y llamó a proteger la frontera y actuar con responsabilidad antes de que la crisis alcance una dimensión mayor. Sus declaraciones se producen luego de que el Ministerio de Defensa, en una reunión encabezada por el ministro teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, descartara cerrar la frontera con Haití al considerar que las condiciones actuales no requieren medidas extraordinarias.
De su lado, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, afirmó que el país está preparado para responder al agravamiento de la crisis de seguridad en Haití, al asegurar que más de 10,000 militares permanecen desplegados a lo largo de la frontera y que el Gobierno adoptará cualquier medida adicional necesaria para proteger la seguridad nacional.



