
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La República Dominicana avanza hacia una nueva etapa de modernización de su sistema de pagos con la implementación de un Sistema de Gestión de Pagos Instantáneos (SGPI) que permitirá realizar transferencias con disponibilidad 24 horas al día, los siete días de la semana y los 365 días del año, con tiempos de acreditación que podrían reducirse hasta 10 segundos.
La iniciativa, que comenzaría a operar en el 2027, es promovida por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) como parte del proceso de modernización del Sistema de Pago y Liquidación de Valores de la República Dominicana (SIPARD), con el propósito de impulsar los pagos electrónicos, fortalecer la seguridad y eficiencia de las operaciones y ampliar el acceso de la población a los servicios financieros.
De acuerdo con el artículo “La economía de la República Dominicana: hacia un nuevo sistema de pagos instantáneos”, publicado en el foro Página Abierta de los técnicos del BCRD y elaborado por Ángel González Tejada, director del Departamento de Sistemas de Pagos de la institución, la nueva plataforma representa una evolución del esquema de pagos minoristas existente.
De pagos al instante a una plataforma 24/7
Actualmente, el BCRD ofrece el servicio de Pagos al Instante, habilitado en 2014 a través del sistema de Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR). Este servicio permite transferencias en pesos dominicanos, dólares estadounidenses y euros, con acreditación en minutos.
Sin embargo, su horario de operación es de 7:00 de la mañana a 11:00 de la noche, durante los 365 días del año. El documento explica que, debido a la evolución de las tecnologías y las nuevas necesidades del mercado, el Banco Central inició un proceso orientado a renovar y ampliar las capacidades de este servicio.
La nueva plataforma de pagos instantáneos está concebida precisamente para superar esas limitaciones. Entre sus principales características se contempla una disponibilidad permanente 24/7/365, junto con una reducción significativa en los tiempos de acreditación de las transferencias.
El artículo establece que el nuevo sistema permitirá “reducir los tiempos de acreditación a 10 segundos”, además de validar las cuentas y confirmar la acreditación final de los fondos.
Una infraestructura pensada para pagos más rápidos y económicos
La transformación no se limita a acelerar las transferencias. El nuevo sistema está diseñado para segmentar los pagos de bajo y alto valor en plataformas separadas, ampliar la digitalización y mejorar la experiencia de los usuarios.
También contempla disminuir los costos de las transferencias de fondos y pagos, facilitar la incorporación de entidades no bancarias y reducir el uso de efectivo y los costos asociados a su manejo.
En ese sentido, el BCRD plantea el proyecto como una pieza de infraestructura financiera que puede incidir tanto en las operaciones cotidianas de las personas como en la actividad de empresas y comercios.
El documento destaca que la plataforma estará sustentada en cinco principios: interoperabilidad, estandarización, acceso amplio y equitativo, inclusividad y digitalización.
El celular y el correo electrónico podrían funcionar como “alias”
Una de las novedades que podría resultar más visibles para los usuarios será la utilización de alias para realizar transferencias y pagos.
Según el documento, los clientes continuarán utilizando las aplicaciones de banca móvil y banca por internet de sus respectivas entidades financieras, pero podrán contar con mecanismos alternativos para identificar al receptor de una transferencia.
Ese alias podrá ser un correo electrónico, número de celular, Registro Nacional de Contribuyentes (RNC) o un código alfanumérico creado por la entidad financiera.
El objetivo es evitar que el usuario tenga que proporcionar directamente el número de cuenta para realizar una operación. El artículo señala que esta modalidad permitirá facilitar la transaccionalidad y reducir la necesidad de compartir información de las cuentas bancarias.
Un proyecto vinculado a la inclusión financiera
El Banco Central sitúa la transformación de los pagos dentro de una estrategia más amplia de inclusión financiera.
El documento cita el reporte Global Findex 2025 del Banco Mundial, según el cual la bancarización e inclusión financiera en República Dominicana alcanza al 65 % de la población adulta.
A partir de este escenario, el artículo plantea que el nuevo sistema puede contribuir a reducir las brechas que todavía existen en el acceso a productos y servicios financieros, particularmente entre personas y sectores informales con limitada o ninguna disponibilidad de estos servicios.
La expectativa es que los beneficios no se concentren únicamente en quienes ya son clientes tradicionales de la banca. La plataforma también está concebida para favorecer a las micro y pequeñas empresas y otros actores de la actividad comercial, al ampliar los canales de pago y contribuir a una mayor trazabilidad de las operaciones.
“La implementación de esta plataforma constituye un proyecto país”, señala el documento al explicar el vínculo del SGPI con la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera 2022-2030.
Participación de proveedores bancarios y no bancarios
Otro de los elementos centrales de la reforma es la posibilidad de ampliar la participación en el ecosistema de pagos.
El nuevo sistema contempla el acceso de proveedores de servicios de pago bancarios y no bancarios, bajo un esquema regulado e interoperable.
El BCRD explica que los proveedores con menor capacidad técnica o financiera podrán optar por una participación indirecta, de acuerdo con los requisitos establecidos para la plataforma. Con ello se busca favorecer la innovación y la competencia dentro del sistema de pagos.
Este componente adquiere relevancia porque el proyecto no está planteado únicamente como una actualización tecnológica de los bancos existentes, sino como una infraestructura que permita ampliar el número y tipo de participantes en el mercado de pagos.
La iniciativa no se encuentra únicamente en etapa conceptual. El BCRD señala que, luego de que el Banco Central y la Junta Monetaria decidieran implementar la plataforma, se han desarrollado diferentes acciones para avanzar hacia su puesta en funcionamiento.
Entre ellas figuran la conformación de equipos multidisciplinarios con participación del BCRD y proveedores de servicios de pago, reuniones con bancos centrales de otros países que cuentan con soluciones similares y una licitación internacional para seleccionar al proveedor tecnológico.
El proceso concluyó con la selección de la empresa sueca CMA Small Systems, que, según el documento, ha participado en implementaciones de sistemas de pagos instantáneos en países como Paraguay, Azerbaiyán, Mauricio, Moldavia, Serbia, Pakistán, Vietnam y Tayikistán.
Además, se realizaron dos foros especializados para conocer experiencias de los bancos centrales de Brasil, Colombia, Costa Rica y Paraguay, así como las perspectivas internacionales aportadas por especialistas del Banco Mundial.
También fue habilitado un sandbox o entorno de pruebas para el BCRD y los proveedores de servicios de pago.
La plataforma comenzaría a operar en 2027
Aunque los preparativos y pruebas ya están en marcha, el nuevo sistema todavía no está disponible para el público.
El documento establece que el lanzamiento en producción está previsto para el primer semestre de 2027, inicialmente con transferencias de fondos entre personas físicas y jurídicas.
Posteriormente se incorporarían de manera gradual otros tipos de operaciones, entre ellos pagos a comercios mediante códigos QR, pagos de gobierno, interoperabilidad de terminales de puntos de venta y cajeros automáticos, iniciación de pagos y pagos transfronterizos.
El diseño también contempla mecanismos de protección para los usuarios, con reglas destinadas al manejo de reclamaciones, gestión de fraude y mitigación de riesgos.
El artículo indica, además, que la iniciativa contribuirá a impulsar los pagos electrónicos y a reducir las brechas de acceso y uso de los servicios financieros y de pago. La expectativa del BCRD es que esto se traduzca en mayor inclusión financiera, ahorros para la economía y bienestar económico.



