La batalla legal por la pequeña Louetta sacude a la familia de Hollywood
La actriz Rumer Willis, primogénita de los célebres Bruce Willis y Demi Moore, ha llevado a los tribunales una amarga disputa por la custodia de su hija Louetta, en la que acusa a su expareja Derek Richard Thomas de haber ejercido un patrón sistemático de abuso emocional y control coercitivo.
Según consta en los documentos judiciales presentados en California, la intérprete sostiene que las conductas abusivas se manifestaron incluso antes de que la pareja pusiera fin a su relación en 2024, e incluyeron agresiones verbales prolongadas y episodios ocurridos en presencia de la menor.
Willis ha solicitado formalmente la custodia física principal de la niña, así como una evaluación completa de custodia y la realización de pruebas toxicológicas a Thomas, argumentando una profunda preocupación por el bienestar de su hija.
El caso adquirió una dimensión adicional cuando Demi Moore presentó una declaración jurada respaldando la versión de su hija, en la que afirmó haber presenciado personalmente actitudes que calificó como agresivas y dominantes por parte de Thomas.
La reconocida actriz agregó que el acusado habría intentado sistemáticamente aislar a Rumer de sus familiares y círculo cercano, un comportamiento característico de las dinámicas de control.
Por su lado, Derek Richard Thomas ha rechazado categóricamente todas las imputaciones a través de sus abogados, quienes califican las acusaciones de falsas y defienden su compromiso como padre dedicado a la crianza de Louetta.
El litigio continúa su curso en los estrados californianos, mientras ambas partes presentan evidencias y testimonios que determinarán el futuro acuerdo de crianza de la pequeña, nacida en abril de 2023.
Rumer Willis, de 37 años, había hecho pública su ruptura con Thomas en agosto de 2024, tras varios años de relación.



