Ocho centros de la Red Pública son evaluados para prevenir más fallecimientos infantiles
El Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud (SNS) activaron un plan de evaluación en ocho hospitales materno-infantiles tras la muerte de 17 recién nacidos en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia durante las tres primeras semanas de agosto. La medida busca identificar brechas y garantizar atención segura.
Las autoridades sanitarias dominicanas iniciaron una evaluación técnica simultánea en ocho hospitales de la Red Pública para detectar fallas que puedan incidir en la mortalidad materno-infantil. La intervención responde al fallecimiento de 17 recién nacidos en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, en el Distrito Nacional, durante las tres primeras semanas de agosto.
El doctor Julio Landrón, director del SNS, destacó que todos los hospitales de tercer nivel cuentan ahora con laboratorios de microbiología para realizar cultivos directamente en los establecimientos, algo que nunca antes se había hecho a esta escala a nivel nacional. Por su parte, el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, informó que cinco equipos especializados fueron desplegados simultáneamente en los ocho centros para un levantamiento técnico.
La evaluación abarca el funcionamiento de la vigilancia epidemiológica y el control de infecciones; la calidad del agua, el saneamiento y el manejo de desechos; el cumplimiento de los protocolos materno-infantiles; la disponibilidad de medicamentos e insumos; la calidad de la atención, la seguridad del paciente y las condiciones de infraestructura. Atallah aclaró que la intervención no sustituye a las autoridades de los hospitales, sino que busca identificar brechas, establecer responsabilidades y ordenar medidas correctivas con plazos definidos.
Los centros evaluados son: el Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, en el Distrito Nacional; el Hospital Universitario Maternidad San Lorenzo de Los Mina, en Santo Domingo Este; el Hospital Presidente Estrella Ureña, en Santiago; el Hospital Nuestra Señora de la Altagracia, en Higüey, provincia La Altagracia; el Hospital Alejandro Cabral, en San Juan de la Maguana; el Hospital Universitario Marcelino Vélez Santana, en Santo Domingo Oeste; el Hospital Municipal de Verón, en La Altagracia, y el Hospital Ángel Contreras, en Monte Plata. La siguiente etapa es consolidar los hallazgos y establecer un plan de acción correctiva para cada establecimiento, cuyos resultados serán presentados ante el Gabinete de Salud.
El ministro Atallah afirmó: "Estamos actuando con rigor, transparencia y sentido de urgencia. Cada muerte materna o infantil debe ser investigada, y cada hallazgo debe convertirse en una acción concreta que permita prevenir nuevos casos y garantizar una atención segura y de calidad". La medida se complementa con protocolos de higiene, prevención y control de infecciones, y con la vigilancia microbiológica para apoyar decisiones clínicas en pacientes maternas, naonatos y niños. En paralelo, el SNS convocó a los directores de los hospitales materno-infantiles y a representantes de las sociedades dominicanas de Neonatología, Pediatría y otras especialidades.


